Se proponen difundir universalmente «El Pregón y la Danza de la Paach»

Por Dennis Orlando Escobar Galicia

Los abuelos y las abuelas de la Asociación Cultural «Nam Jal (Madre Nuestra)», recreadores de la ceremonia de origen ancestral  que rinde culto al maíz,  están dispuestos con mucha energía a que dicha ceremonia se difunda nacional e internacionalmente, a fin de que sea un auténtico Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Oriundos de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, departamento situado a ciento cuarentainueve kilómetros de la Ciudad de Guatemala, a sus más de ochenta años de vida decidieron viajar y presentarse en la Facultad de Agronomía de la Universidad de San Carlos de Guatemala, la única estatal de dicho país centroamericano.

Los abuelos y abuelas, este 28 de agosto realizaron una presentación didáctica de la ceremonia con el propósito de que los agrónomos y los estudiantes se conciencien de la  importancia del maíz en la alimentación de los pueblos originarios de América, a la vez para pedirles colaboración científica para evitar que las transnacionales de alimentos continúen modificando genéticamente  la semilla.

«El Pregón y la Danza de la Paach (mazorca de maíz)» es una celebración que nace del corazón de los pueblos originarios mayas con el fin de agradecer las cosechas de maíz que sirven para alimentar a los humanos y demás seres vivos. Cuando en 1524 llegaron los españoles a estas tierras ya existía la ceremonia pero que en seguida durante el proceso de colonización sufrió algunas modificaciones.

A inicios de la década de 1970 la ceremonia desapareció debido al conflicto armado interno que sufrió Guatemala. Muchos de los centros ceremoniales también fueron destruidos y una gran parte de la población fue  obligada a practicar la religión evangélica.

En el 2002 la Asociación Cultural «Nam Jal (Madre Nuestra)» logró que el estado guatemalteco, a través del Ministerio de Cultura, con Acuerdo Ministerial No. 524-2002,  registrara la ceremonia como Patrimonio Intangible de la Nación.

El 03 de diciembre de 2013 la UNESCO declaró la ceremonia como Patrimonio Cultural Inmaterial  de la Humanidad, en virtud de que es un rito de los pueblos originarios mayas, principalmente de la etnia mam del occidente de Guatemala, que requiere medidas urgentes de salvaguarda porque procede de una cultura tradicional que se transmite oralmente y se modifica a través de un proceso de recreación colectiva.

La ceremonia se caracteriza porque enaltece a la tierra y su proceso natural de cosecha de maíz, comparado con el parto de una mujer. De esa cuenta durante el ritual se portan mazorcas de maíz vestidas de mujer. Las mazorcas son llevadas con gran reverencia por los abuelos y las madrinas quienes hacen que los asistentes las besen;  enseguida las colocan en un altar para que todos le rindan reverencia a la Paach.

«Y allí donde se hincaron nuestros primeros padres a venerar a la Santísima Madre (El Maíz), también allí nos hincaremos nosotros a tomarla y besarla, tal vez una hora o media hora, porque para la madre es el parlamento, porque con su sustento nos saca de la tierra y de la arena», dice un párrafo del pregonero durante la ceremonia.

Los abuelos de la etnia mam y los directivos de «Nam Ja» informaron que pidieron permiso la Madre Tierra para que la ceremonia se efectuara de manera especial en la Universidad de San Carlos, a fin de que los estudiosos de la agronomía presten mayor importancia y respecto al maíz, grano que alimenta a  millones de personas en casi todo el mundo.

También manifestaron  interés porque UNESCO corrija el nombre de la ceremonia, ya que cuando fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (2013) se nombró solo como  «Ceremonia Paach», mutilándose El Pregón.

«El verdadero nombre es  «El Pregón y La Paach». No puede existir La Paach sin El Pregón, puesto que ambos constituyen lo dual-unitario, encarnado en un rigor matemático que es a la vez esencia espiritual y orden del tiempo», expresaron los principales de la Asociación Cultural encargada de salvaguardar la tradición originaria de San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, Guatemala.

Directivos de la Facultad de Agronomía, tanto de decanatura como de la asociación estudiantil, manifestaron su agradecimiento a la Asociación Cultural de San Pedro Sacatepéquez por su trascendental presentación; prometieron contribuir a la difusión de la ceremonia y a realizar estudios que protejan las semillas de maíz nativas del territorio guatemalteco.

Categories: Pueblos Originarios