Sal, unas tortillas y una jarrilla con agua, es el alimento de una familia en Jocotán

Sal, unas tortillas y una jarrilla con agua, es el alimento de una familia en Jocotán

La escasez de alimentos y de agua potable en los humildes hogares que hay en las aldeas de Jocotán ya no es un secreto, es uno de los municipios de Chiquimula más pobres del país y hoy les mostramos la realidad de cómo vive una de las familias de la aldea Orégano.


Visitamos la cocina de la familia Pérez, unas cuantas tortillas, sal, una Jarria de agua y algo de maíz, eran todo el alimento para un día.

Felipe Pérez y María Blanca Pérez junto con sus dos hijos, luchan por sobrevivir cada día, como muchas otras familias de este lugar. Felipe, trabaja en el campo cosechando maíz, pero en los últimos 4 años no habido cosecha por lo que sea visto afectado, el no tener ingresos hace que sean vulnerables a la inseguridad alimentaria.

La humilde vivienda en donde pasan la noche esta hecha de adobe y se las proporciono Fonapaz hace unos 14 años, cuenta con un solo cuarto, donde apenas entra la luz, duermen en camas de madera cubiertas con un petate, a pesar de cómo viven son fieles creyentes y aun guardan la esperanza de que un día saldrán de esta pobreza que los embarga.

No tienen el gusto de desear un rico plato de comida como lo hace uno en la ciudad capital, ya que su única opción no llega ni a la canasta básica.

Para llegar a la aldea Orégano no es sencillo, toma aproximadamente 3 horas desde Rio Hondo Zacapa, porque esta ubicada en la montaña, por lo que decidimos ascender, pasando ríos y un camino estrecho de terracería para conocer la realidad en la que viven sus habitantes, quienes están lejos de la civilización y de la salud publica.

Debido a esta problemática Felipe y María Blanca han tenido que enterrar a un costado de su casa ha tres de sus 5 hijos por desnutrición y falta de asistencia medica, en otros casos hay familias que cuando miran a su hijo enfermo empiezan acabar un agujero y solo esperan a que les llegue la muerte, el fallecimiento de estos niños dejan un dolor que se vuelve irreparable.

Una situación que pone en riesgo a los infantes y a las madres en el momento de dar a luz por no tener una atención medica temprana.

Los niños de esta comunidad juegan como cualquiera, algunos tienen el estómago mas pronunciado que otros y la mayoría padece de tos y problemas en la piel, una situación que combinada con la mala alimentación se agrava.

Son miles de niños que mueren al año por desnutrición y son contados los casos que se reportan en las instituciones de seguridad alimentaria, es por esto que la Fundación Esperanza de Vida apoya a estas aldeas rescatando a niños con desnutrición severa, algunos menores han sido encontrados a punto de morir y hoy llevan una vida normal.

 

Guatevisión