Marechal, el poeta depuesto

Marechal, el poeta depuesto

Cuando se citan de memoria grandes escritores argentinos aparecen los nombres que todos conocemos. No siempre surge entre ellos el nombre de Leopoldo Marechal.(1900-1970)

Este polifacético escritor, dueño de una vasta cultura tanto clásica como popular, dejó una importante obra poética, varias obras de teatro, algunos textos que ( a falta de una mejor definición) llamaremos ensayos y tres extraordinarias novelas:”Adán Buenosayres (1948)”, “El Banquete de Severo Arcángelo” (1965) y “Megafón o la guerra” (1970).
En sus novelas mixtura de un modo sorprendentemente natural elementos de antiguas mitologías, historia popular, juegos de lenguaje, alusiones a personajes reales…, todo matizado con un humor sutil y múltiples referencias a sitios y situaciones conocidas.
Don Leopoldo, de formación cristiana, tuvo sin embargo su mente muy abierta y su obra puede calificarse como fuertemente sincrética.

Su abierta simpatía por el primer peronismo (1946-1955) le valió una clara enemistad de los popes de la cultura oficial. Tras el golpe militar que derrocó en 1955 al gobierno constitucional del General Perón su nombre entró en un virtual “index” de personalidades a ignorar. De ahí que él mismo se calificase como ” el poeta depuesto”. Recién los años ’60 con sus aires nuevos impulsaron un rescate de Marechal, quien empatizó con todos los movimientos transformadores que ocurrieron en América Latina al punto de ser jurado, en 1967, del Premio ” Casa de las Américas” en Cuba.

 

Definiciones

Te propongo, con ánimo docente,
Varias definiciones de tu cuerpo.

La viajera: “Es un traje de turismo,
entre los muchos que ha de usar tu ser
cumpliendo su moción helicoidal”.

La tenebrosa: “Es el cajón de muerte
o el ataúd grosero en que tu alma
yace y espera su liberación”.

La hotelera: “Tu cuerpo es una casa
que has de habitar un día y una noche”.

La fabril: “Es un útil de trabajo,
una herramienta noble (martillo, escoplo, arado)
con que realiza el alma sus oficios terrestres”.

Sea un útil o un traje, sea chalet o féretro,
cuidarás ese poco de tierra necesaria.
Ni adores a tu cuerpo ni le des latigazos:
es un buey de ojos tristes, pero muy obediente
si no lo abruma el yugo, ni le sobra la alfalfa.

 

Originally posted 2017-02-19 18:45:50.

Tags: Argentina

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