Lukas Avendaño: “Ser  relegado  no es una condición natural si no social”

 

Por Ilka Oliva Corado 

 Lukas Avendaño, puede pensarse como poeta, como narrador, como actor, como performancero, como muxe exponiendo ante el mundo el escarnio de su origen, de su etnia y de condición social. Como un antropólogo utilizando el inmenso escenario de las artes escénicas para realizar un trabajo de campo en los ojos de un público que lo observa  asombrado y con minuciosa atención.

Como un campesino regando las semillas fecundas de las étnicas indígenas de la Mesoamérica que florecen en los mezquites que va plantando que  en cada lugar a donde su arte lo lleva. Lukas es sin duda, una expresión única, un talento singular exclusivo de la alcantarilla.

Dejo con ustedes la entrevista que pude realizarle en días pasados, por correo electrónico.

 

Me encanta la historia de tu nacimiento, tan propia del   realismo mágico de Juan Rulfo, cuéntame del terreno de mezquites y el árbol de almendros en tu natal Tehuantepec.

He nacido  en lo que fuera un asentamiento mesoamericano,  intuyo  que el sitio era  un lugar de  ofrendas  y sacrificios,  por  las múltiples  navajas  de obsidiana, sahumerios trípodes  con cabezas se serpientes  y águilas,  y los  constantes desenterramientos  en  ollas de barro  llenas de huesos  que se sustraían  cuando se habrían zanjas  para introducir  la tubería subterránea  del sistema de agua  potable de la  comunidad.

Y sobre estos vestigios crecieron  los  mezquites de grandes espinas, de niños  a las sombras de estos grandes árboles de rugosas y gruesas  cortezas  que siempre me hacían pensar  en las  caras surcadas de arrugas de la gente más  grande del pueblo… La fruta  del mezquite siempre  fue  un manjar para nuestro gusto  y la flor del mezquite  al momento de jugar a la “comidita”.   Decíamos que la flor  era arroz,  estas  mismas flores que siempre  atraían las  abejas.

Esta tierra siempre  ha sido  agreste,  los  árboles  frutales fueron  poblando después la comunidad con la  introducción del agua  potable,  y bueno  de  ahí que  el  almendro.  Se plantaron  justo  donde antes estuvo  la casa   donde nací, una casa  con cerco de carrizo  y techo de palma,  la planta  lo trajo mi hermano  Gerardo y  con ayuda de mi  hermana Anita, lo  plantamos sin ser  conscientes  que se estaba haciendo  sobre el lugar  donde sembró  mi padre  mi ombligo  y la  placenta de mi nacimiento.

¿Cómo fue tu  infancia?

La realidad que se  me  fue metiendo  en la cabeza  fue  la que  aprendía  desde  un televisor  en blanco  y negro, con las caricaturas  de la “abejita maya”, la  ranita de metan” “José miel”,  historias animadas  donde las  tramas  era la  gran  animalidad de  los personajes –por no decir  humanidad-, desde  entonces me enamoré de las  flores  y  los insectos  ya que en  cada uno de ellos  podían pensar  que cada  uno  de estos  con los que me encontraban en el campo  cabría  la posibilidad  que fuera uno de  aquellos  personajes de  la televisión y  que yo  era incapaz  de  poder  entender su  lenguaje.

Por eso  aun en la actualidad  el aroma de algunas flores  de inmediato me remiten a la infancia  y  a las escenas de las  caricaturas,  como el olor al cloro  que siempre  me remite a mi madre,  porque  cuando ella  regresaba de  lavar ropa  del  canal y después de permanecer  horas  tallando sobre  las piedras: cobijas,  pantalones y camisas,  nos abrazaba y sus  manos olían a cloro,  incluso por  muchos  años pensaba  que ese  era el olor natural  de lo que es limpio.

¿Qué sueños tiene un niño marginado que deambula  en las grandes peregrinaciones de los que son “menos que los nadies”? Como bien los dices.

Lo de “menos que menos que nadie”  ha sido  una reflexión que me llego  después, cuando  uno  es niño piensa  que  es natural  que  uno  sea  tratado como indio, que  es  normal que  te  manden a  cortar  el cabello para  recibirte  de pupilo en una casa, etc.

 

 ¿Qué significa ser muxe, cómo vive un muxe?

Vive con  dignidad,  o  con la menos indignidad  posible,  y diría  que  muxe significa  para mi: Es una forma de vida circunscripta a un espacio geográfico en la región del Istmo de Tehuantepec en el estado de Oaxaca y que se hace latente en las sociedades con “estilo étnico” zapoteca.

La muxeidad es “protagonizada” por personas que nacen con “pene y testículos”, y que viven su cotidianidad asumiendo roles culturales considerados “oficios, rol, estéticas y/o gustos de mujeres”.

La muxeidad es una poética de la vida y una subjetividad menos ortodoxa de asumir y vivir los cuerpos, que contrasta con la ortodoxa mirada de la heteronormatividad.

La muxeidad es una economía galopante y generadora de excedentes capaces de ser los proveedores (as) del núcleo familiar, generosa con los sobrinos, con sus padres, y practicadores de la guelaguetza, guendaliza, tequio, común…

La muxeidad es una estética que se refleja en la forma y maneras de adornar los espacios festivos bien sean estos religiosos, sociales y hasta políticos.

La muxeidad es una manera deliberada, abierta y franca de cuestionar y falsear algunas enunciaciones como “criterio de verdad”.

La muxeidad es la punta del iceberg de una práctica de vida con una temporalidad “en la larga duración” en términos de Fernand de Braudel.

La Muxeidad es un baluarte celoso de la religiosidad sincrética y de la desnudez de los santos y las vírgenes.

Muxeidad es la mano del que se ciñen los padres y madres en su senectud.

Muxeidad es coito y felatio entre “ varones” mientras las aguas del río cubren a los encuerados.

Muxeidad es una manera de salvaguardar la integridad de la virginidad de las mujeres.

Muxeidad es una manera de iniciarse y descubrirse en el ejercicio de la sexualidad sin miedos, sin culpas, sin remordimientos y sin pecados concebidos.

Muxeidad son formas en que varones se inician sexualmente con muxe.

Muxeidad es la ruptura del paradigma judeocristiano, la propiedad privada del cuerpo, la familia heteronormativa y la monogamia.

Muxeidad es una manera de contradecir el libro de Levítico 20:13.

Muxeidad es una posibilidad de enamorarse y ser feliz aunque él solo pase por tu casa.

Muxeidad es vivir la fantasía que eres amada (o) mientras te besa con su aliento etílico y lengua de tabaco.

Muxeidad es ser autosuficiente económicamente y una cama que ocasionalmente se entibia por un amante ocasional.

Muxeidad es ser el coreógrafo de los quince años de las mujeres del barrio, de la colonia.

Muxeidad es ser entrenado como macho alfa aunque el lomo plateado sea esmalte en las uñas y el pelo en pecho las extensiones en la cabeza.

Muxeidad es una vasija mesoamericana que no se convirtió en tepalcate.

Muxeidad es un códice que se salvó de las llamas del fuego eterno del infierno.

Muxeidad es un significante polisémico.

Muxeidad es un alfabeto y muxhe un fonema.

Muxeidad es un entramado se signos y símbolos.

Muxeidad es un “estilo étnico”.

Muxeidad es la manera de una colectividad de asumir valores, formas y ritmos.

¿Hay diferencia entre ser muxe dentro de Tehuantepec y fuera del pueblo? ¿Cómo trata la sociedad mexicana  a los muxes siendo tan patriarcal?

De la misma  manera que  pueden tratarte  en cualquier sociedad  patriarcal…

Muxeidad fuera del Istmo de Tehuantepec es “poligamia”, “incesto”, “estupro”, irracional, superstición, creencias, supercherías, idolatrías, sodomía y pecado nefando que habita con todo el rencor ponzoñoso en un asqueroso cuerpo homosexual.

 

¿Cómo niño nacido para ser relegado al trabajo de jornalero se hace antropólogo?

Porque ser “relegado”  no es una condición natural” si no social.  Y  de  ahí que  una pueda  subvertir el estado de cosas.  ¿Cómo sucedió eso? Con mucho trabajo y dignidad y sobre todo  no renunciar a mis derechos constitucionales y  sobre  todo renunciar a ser “un menos que menos que nadie”.

 

¿Cómo logras salir de la alcantarilla y gritar a pulmón abierto?

Por un acto  de humanidad y amor  primero a mí mismo.

 

 ¿En qué momento las artes escénicas aparecen en tu vida?

Fui  yo quien apareció en la vida de las artes escénicas.

 

¿Cómo se armoniza  un muxe con las artes escénicas y por qué  decidiste hacerlo?

Porque pareciera  que la escenificación es el mejor  lugar  donde se encuentra  el muxe, la escenificación religiosa, social, cultural, familiar, sexual, etc.

 

¿En qué momento entra la antropología en tu expresión artística?

En el momento  que  reconozco la imposibilidad  que tiene  el antropólogo  por habitar la piel  del  nativo, contrario  a que yo me  encontraba ya metido  hasta  en sus huesos.

¿Cómo te definís?

Como una invención

 

 ¿Lukas es políticamente correcto?

No lo sé de cierto  si es correcto,  pero incorrecto  cuando menos  intenta no serlo,  sobre todo  pensando que  lo  incorrecto se  maquilla  de conveniencias  y  se aleja de los  justo  e injusto,  o  humano/inhumano.

 

¿Cuál es tu utopía? 

Que la Justicia deje de ser una utopía.

 

 Te riés de la doble moral, le escupes la cara a la cachurequería, al clasismo, al patriarcado, a la misoginia, a la homofobia y al sistema, ¿ es necesario?

De cierto  no sé  si  es necesario,  pero  para los  menos que menos  que nadie, quizás sea  nuestro recurso  más  próximo o  lo que nos  pide menos  inversión, un derroche  humano que no siempre se tiene, en cambio la  saliva,  me cuesta menos que cualquier otro esfuerzo.

¿En dónde está Bruno Avendaño? Es tu pregunta constante, tu hermano desapareció el 10 de  mayo. Tu hermano aún no ha aparecido, su caso  es tomado como desaparición forzada. ¿Qué están haciendo las autoridades al respecto?

Hasta ayer 4 de septiembre,  no lo sé  con certeza.

 

Cómo es Bruno,  cuéntame de tu “xhunco”:

 

«El xhunco de la familia Avendaño Martínez.

El último de siete hijos nacidos vivos.

El pequeño de los seis hijos varones.

El nene de su hermana Ana.

Bruno es el nene de la tía María y la tía Juana.

Bruno es campesino, sabe de la siembra del maíz, del ajonjolín y la flor de muerto.

Bruno guarda en su memoria y su cuerpo cuando fue jornalero en Sonora y casi se muere por las condiciones insalubres en que vivían los jóvenes migrantes.

Bruno es un sueño…

Bruno es trabajo entre las plataneras.

Bruno es hijo, es hermano, es tío, es sobrino, es nieto, es amigo, es buen vecino, Bruno es singular para su generación de la primaria…

Bruno convoca brigadas de búsqueda,

Bruno hace que las tías y las primas se junten para hacer comida para los brigadistas.

Bruno ocupa el tiempo del día de descanso en sus amigos, sus primos, sus tíos, sus sobrinos, vecinos,

Bruno es una comunidad, es una memoria de los mejores tiempos del baseball en su pueblo.

Bruno es una motivación para que la justicia llegue, para que la ignominia no sea regla, para que el olvido no sea una constante, para que la indiferencia y la indolencia no encuentren arraigo en los cuerpos,

Bruno es una razón, un motivo, una excusa para despertar sin aceptar que todo está bien, que con el nuevo presidente las cosas nos irán mejor, que con las últimas elecciones las cosas cambiarán y podremos volver a confiar, que podremos dormir en el patio de nuestras casas que no tiene barda…».

 

La desaparición forzada no toca solo a tu familia, son miles de familias en México viviendo lo mismo, tu denuncia y tu exigencia no la haces solo por tu hermano, ¿cómo logra Lukas en su dolor tener fuerza para alzar la voz por los miles de desaparecidos más?

Por que sé  que  mañana puedo  morir…

¿Hay esperanza que exista justicia con López Obrador?

La esperanza  es subjetiva  y casi metafísica, por no  decir  un acto de fe. Las  autoridades no fueron elegidas  para dar esperanzas,  para ofrecerlas,  fueron  elegidas para  asumir  deberes, responsabilidades  y obligaciones, y  es lo que se les  exige  a cualquier autoridad. “Que  la  injusticia sea  la regla”,  si  se evita la  injustica  no es necesario  pedir Justicia.

 

¿Qué viene para  Lukas, qué proyectos tienes  para el futuro?

No  lo sé.

¿Qué le dirías a quienes sobreviven en las alcantarillas  y son estigmatizados por la sociedad, que tienen sueños y que el sistema los violenta y los excluye?

Que cada uno  de sus humanidades  es una flor “cargada de esperanza”.

 

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