La “Masacre de Xamán” cumple 23 años

Por Santiago  Boton 

En la iglesia católica de la comunidad Aurora 8 de Octubre, Alta Verapaz, algunos pobladores participan en una celebración en memoria de los 11 pobladores mayas masacrados por una patrulla del ejército de Guatemala hace 23 años, refieren los catequistas.

Mientras que en el centro de la comunidad, las actividades de entretenimiento y de diversión, mantienen una pausa como señal de respeto por el duelo que cumple 23 años, refiere María Sales, una de las testigos oculares de la masacre.

María Salomé Chop Chic, hermana de una de las tres víctimas menores de edad, recuerda que el 5 de octubre de 1995, una patrulla del ejército de Guatemala, incursionó ilegalmente en la comunidad “Aurora 8 de Octubre”, (anteriormente finca Xamán), en Alta Verapaz, cuando la población indígena maya se encontraba preparando una fiesta para celebrar el primer año del retorno de las familias desde los campamentos de refugiados en el sur de México, donde se habían refugiado por más de una década para escapar de la represión militar cometida por el Estado en la década de los años ochenta. 

Chop Chic, actualmente maestra de educación primaria en la localidad, agrega que una de las condiciones del retorno de las familias a Guatemala, era que el ejército se abstendría de ingresar a las comunidades reasentadas. En el caso de la finca Xamán, el ejército transgredió esta condición y los soldados mintieron al afirmar que habían sido invitados por los organizadores de la fiesta, recuerda la maestra.

Los pobladores se juntaron para exigir más explicaciones sobre la presencia de la patruya en el lugar y para evitar las preguntas los militares inmediatamente dispararon, asesinando a los 11 pobladores, entre ellas, tres menores de edad, cuenta la entrevistada.

Este 28 de septiembre del año en curso, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) responsabilizó al Estado de Guatemala por la masacre de los 11 indígenas, ordenando continuar la investigación de los hechos y enjuiciar eventualmente a otros involucrados en la matanza.