La iniciativa Adoptaunhorno apoya a ‘‘las totoperas’’ damnificadas por los temblores

Rosa Vera, de Juchitán, recibió un horno de comixcal para elaborar totopos.

Juchitán, Oax., Hace un año, justo el 19 de septiembre, 12 días después de que un terremoto de 8.2 grados devastó 42 municipios del Istmo de Tehuantepec, en las redes sociales surgió la iniciativa Adopta un horno,impulsada por el Comité Autonomista Zapoteca Che Gorio Melendre, también conocido como Comité Melendre, que han ayudado a reactivar la economía de mujeres damnificadas por ese evento, donando mil 75 hornos de comixcal.

En esa región la mayoría de mujeres hacen tortillas al horno o alimentos con el maíz, como tamales horneados y guetabingui (alimento elaborado con maíz, mole rojo y camarón) y las llaman ‘‘totoperas”; sus hornos se dañaron con el sismo y se quedaron sin poder trabajar, además de perder su vivienda.

Desde hace más de cinco años el Comité Melendre fomenta la cultura zapoteca y luego del terremoto decidió contribuir a la economía local. Sin importar color ni raza ha entregado ‘‘hornos de comixcal” a decenas de mujeres de los cuatro grupos étnicos (zapotecas, huaves, zoques y chontales) en 48 localidades istmeñas.

‘‘#Adoptaunhorno” significa que mediante donativos de la sociedad civil de muchos lugares del mundo, al principio fueron de 600 pesos, cada totopera recibe de manera gratuita un horno de comixcal. Debido a la excesiva demanda y el alto costo de los materiales, los alfareros de Juchitán e Ixtaltepec aumentaron los precios y desde hace algunos meses es de mil 200 pesos.

‘‘Ante la lentitud de las autoridades para ayudar y la necesidad de reactivar la economía el colectivo decidió impulsar esta iniciativa que ha sido mágica y de mucha ayuda; pensamos entregar 50 hornos, como se planteó originalmente. Después fueron 100 y llegamos a 500. Ahora la meta es llegar a mil 543 hornos, pues tenemos donantes de todo el mundo”, explicó Gubidxa Guerrero Luis, presidente del consejo directivo del Comité Melendre. Cada horno pesa unos 25 kilogramos y mide un metro por 60 y 80 centímetros; para entregarlos se han recorrido muchos kilómetros, de la zona chontal a la zoque, la sierra y el centro del Istmo.

Para hacer llegar los hornos, los integrantes del Comité Melendre recorrieron las localidades afectadas por el sismo y elaboraron un censo de las mujeres que los habían perdido y es tanta la demanda, que muchas aguardan ese apoyo porque no han podido reconstruir su fuente de trabajo y comenzar a reactivar la economía familiar.

‘‘Nos falta entregar 468 hornos, están en la lista de espera; hemos recorrido de punta a punta el Istmo; es una labor muy satisfactpria porque ayudar a la mujer, que muchas veces es jefa de familia o trabaja para mandar a sus hijos a la escuela, nos fortalece”, dijo Guerrero Luis.

Los alfareros, añadió, también son damnificados y los leñadores porque los hornos se prenden con fogón y leña y al mismo tiempo se impulsa otro proyecto #CanastaBasicaIstmeña que consiste en ayuda con alimentos nativos.

La Jornada 

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