La carga

La carga

 

Mientras tu encorvado cuerpo observo bajo la lluvia…

Pido disculpas

Crece mi admiración y respondes mis dudas.

Arduo el trabajo

Los pies desechos

Subir los altos con la leña a cuestas

Sin queja, sin gesto.

Hombre, mujer, niño, hasta el más pequeño

Demuestras en tu atuendo y el recelo de tu mirar

Que tus costumbres se arraigan

Y seguirán solo dios sabe hasta cuando.

Abriendo veredas con machete

Que buscas con tanto ahínco?

Quizás la senda que saque a tu gente de ese doloroso olvido

Quizás preparas la brecha para huir de la llegada de un progreso en el que no estas incluido

Quizás es la distracción a tu paciente espera de justicia

Solo tú lo sabes.

Sufres…, pero no hay rencor

Con tu afable trato gritas

Que la comunicación que deseas no son caminos de asfalto

Ni señales de radio ni televisor

Que entienda el que entendimiento tenga.

No doblegas

No hay queja insisto

Solo silencio y trabajo

Mucho trabajo.

No eres maestro hermano

Pero das lecciones de humildad que avergüenzan al resto

Que nos reconcilian

Y que fortalecen.

Enviado por Sergio Lucero (México) 

Categories: México, Poesía