Justicia comienza a escuchar a testigos del asesinato de la brasileña Luana Barbosa

Luana se volvió símbolo de lucha y resistencia para el movimiento negro y feminista / Alma Preta

Movimientos feministas organizan caravana para audiencia del caso de mujer, negra y periférica, asesinada por policías

La Justicia de São Paulo va a comenzar a recolectar pruebas y a escuchar testigos del caso de Luana Barbosa dos Reis, mujer negra lesbiana, asesinada hace dos años por policías militares, cuando tenía 34 años de edad.

La primera audiencia está marcada para la esta semana, el 18 de julio, en el Foro de Justicia de Ribeirão Preto — municipio del interior de São Paulo donde ocurrió el crimen.

Luana fue abordada por la Policía Militar (PM) en la esquina de su casa, en el barrio Jardim Paiva II, el 8 de abril de 2016. Ella estaba preparándose para llevar a su hijo, en la época de 14 años, a un curso. Al exigir ser revisada por una policía mujer, ella fue agredida por tres policías del 51º Batallón hasta sufrir traumatismo craneal. Luana fue internada y falleció cinco días después del crimen.

Los familiares, que buscan el castigo de los agentes públicos involucrados, están esperanzados con el avance del proceso, como relata una integrante de la familia que no quiso ser identificada, por protección.

“Esta va a ser la primera vez que vamos a poder expresar, delante del juez, realmente lo que aconteció con ella aquel día, con la esperanza de que se haga justicia”, afirma.

La familia de Luana, que aún reside en Ribeirão Preto, también se siente amenazada con la impunidad de los policías involucrados.

“Somos personas pobres, moradores de periferia, una familia negra y batalladora. No tenemos condiciones de salir de aquí e ir a otro lugar. Ellos tienen toda una corporación que, desgraciadamente, los protege y los apoya. Para nosotros es muy difícil sentir que tenemos el derecho de hablar, que podemos ser escuchados en [condiciones de] seguridad”, puntúa ella.

El objetivo de los abogados de la defensa es llevar el caso a Jurado Popular, explica la abogada Dina Alves. “Después de ese procedimiento de escuchar a todas las partes, el [juez] puede decidir enviar el caso al tribunal del jurado para que los policías puedan ser juzgados por los jurados. O, por el contrario, el juez puede convencerse de que no es un caso de policía y absolver sumariamente a los policías. Es un momento importante.”

El caso fue encaminado y llegó a ser archivado por la Justicia Militar en marzo de 2017. Pero, a pedido del Ministerio Público, el proceso fue reabierto en la Justicia Común.

En junio de este año, el pedido de prisión preventiva de Douglas Luiz de Paula, André Donizetti Camilo y Fábio Donizeti Pultze, los tres policías militares indiciados en el caso, fue negado. Según la Secretaría de Seguridad Pública, uno de los agentes públicos ya se jubiló y los otros dos siguen actuando en el mismo batallón.

Para la abogada, el caso tiene relación directa con racismo institucional que permea la justicia criminal.

“Es el terrorismo de Estado que se define exactamente en el salvajismo y en la brutalidad y en ese terror corporal y psíquico contra a Luana y sus familiares que lo sufren también desde la época que aconteció ese crimen brutal en 2016. Hasta hoy los familiares son torturados y son violentados sistemáticamente con toda esa burocracia del Estado; con las negativas de justicia; con toda la trayectoria y jornada entre Ribeirão Preto y São Paulo”, dice Alves.

Campaña

La muerte de Luana Barbosa se volvió símbolo de resistencia y lucha para el movimiento negro y feminista. Su nombre bautiza, por ejemplo, la Colectiva Feminista Luana Barbosa, formado por mujeres negras, periféricas y lesbianas.

Luana Barbosa falleció cinco días después de ser golpeada por policías militares en 2016 / Archivo Personal

Con la realización de la audiencia, entidades y organizaciones feministas están organizando una campaña de recaudación para llevar caravanas desde la capital paulista para acompañar la sesión en Ribeirão Preto.

La integrante de la Marcha de las Mujeres Negras y Marcha Mundial de Mujeres, Cinthia Abreu, señala que el objetivo de la acción es apoyar a los familiares de Luana.

“La expectativa es que nuestra ida sea de presión. Y también para que la familia no este sola, que el movimiento social está junto para poder reclamar justicia”, afirma la militante.

Un informe del Grupo de Investigación Lesbocídio, del Núcleo de Inclusión Social (NIS) de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), señaló que 126 lesbianas fueron brutalmente asesinadas en el país entre 2014 y 2017.

El Atlas de la Violencia de 2017 mostró que, además de ser mayoría entre las víctimas fatales de agresión, las mujeres negras son también las que más mueren a manos del Estado, en las “intervenciones legales y operaciones de guerra”.

“Para nosotros, conseguir justicia por Luana Barbosa es, sin sombra de dudas, una victoria nuestra frente a un Estado que viene asesinando a la población negra. La conducta de la policía es esa. También queremos denunciar esta conducta violenta de la policía”, afirma Cinthia.

La familiar de Luana también destaca la simbología de que la audiencia ocurrió la víspera del Día de la Mujer Negra Latina y Afrocaribeña, el 25 de julio.

“Nosotras, mujeres negras, aún estamos en la lucha por el reconocimiento de nuestra humanidad, por probar que somos seres humanos. Luana fue torturada gritando que era una mujer, pidiendo solo su derecho a ser revisada por una mujer”, señala.

Entre 2005 y 2015, 52% de las mujeres victimadas por el brazo armado del Estado eran negras o pardas*.

*palabra usada para referirse a los brasileños con ascendencia blanca y negra, similar a mestizo/a en español

Edición: Diego Sartorato | Traducción: Pilar Troya

Categories: Brasil, Feminismos, Género, LGBTI