Estudiantes guatemaltecos rechazan acciones del presidente de la República

Por Dennis Orlando Escobar Galicia

Desde niños de Escuela Primaria hasta jóvenes y adultos  de Educación Universitaria están manifestando rechazo al presidente Jimmy Morales, por las erráticas acciones  con que  está gobernando  y que ponen en riesgo el desarrollo democrático de Guatemala.

En la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), la única estatal del país, la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) convocó a asamblea general para analizar la situación  y tomar acciones de rechazo para que Morales deje de continuar gobernando estúpidamente.

En Quetzaltenango, la segunda ciudad más importante de Guatemala, en un desfile conmemorativo de la Independencia (15 de septiembre de 1821) varios niños y niñas encabezaron la marcha con carteles y expresiones  de rechazo al presidente Morales.

En la asamblea de la AEU, presidida por Lenina García  – primera mujer que la dirige en sus noventa y ocho años de creación- se acordó declarar «persona non grata»  al vicepresidente Jafet Cabrera Franco, ex rector de la USAC que actualmente hace gobierno junto a Morales.

También concertaron realizar marchas de protesta frente al palacio de Gobierno y el edificio del Congreso de la República, así como también acompañar y solidarizarse con las acciones que realicen otras organizaciones de la sociedad civil, tal el caso de las organizaciones sindicales de obreros y campesinos, así como de otros sectores.

La asamblea general de la AEU además acordó propiciar el ambiente para convocar a un paro nacional en protesta y para exigir la renuncia del presidente Jimmy Morales, en virtud de que en su mandato se está intentando tomar  decisiones propias de las dictaduras militares de los años 1970 y 1980  que irrespetaron los derechos humanos de los guatemaltecos.

«El Gobierno de Morales está retrocediendo al pasado con tal de que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP) no continúen desmantelando las estructuras del crimen organizado que se han enquistado en el Estado y lo han convertido en un vivero de corrupción», manifestó Lenina García en la asamblea de la AEU.

Vale mencionar que fue la CICIG y el MP quienes investigaron y revelaron los actos de corrupción que cometían los ex gobernantes Otto Pérez Molina y Roxana Baldeti, mismos que renunciaron por la presión de los guatemaltecos que se lanzaron a las calles con conciencia y coraje. Ambos ex gobernantes actualmente guardan prisión en espera de  ser sentenciados.

Ante la renuncia de Pérez Molina  y Baldeti, el Congreso de la República  posesionó a dos nuevos mandatarios y en seguida se convocó a elecciones.  El triunfador de éstas fue un emergente partido integrado por militares señalados de corrupción y que postuló a Jimmy Morales Cabrera, un conocido cómico de programas de televisión que se lanzó a las elecciones con su eslogan «ni corrupto ni ladrón».

Es de  recordar que Morales hace un año declaró non grato a Iván Velásquez, coordinador de la CICIG,  quien juntamente con el MP guatemalteco han solicitado que el Congreso le quite la inmunidad y sea investigado, en virtud de que su partido el Frente de Convergencia Nacional (FCN) recibió financiamiento electoral ilícito. Además el hijo y el hermano del mandatario están siendo juzgados  por actos de corrupción.

Recientemente el presidente Morales, acompañado de tres de sus más fieles ministros (Relaciones Exteriores, Gobernación y Defensa), juntamente con el vicepresidente Cabrera, se presentó en cadena nacional acuerpado por miembros del ejército y la policía para manifestar que  ya no va  a permitir la continuidad de la CICIG.  Además dio órdenes para no dejar ingresar al país a Iván Velásquez, coordinador de la CICIG, quien había viajado a la ONU para informar de su trabajo en Guatemala.

La situación en Guatemala por el momento es bastante incierta porque se ha incrementado la presencia de fuerzas armadas en diferentes lugares, tal el caso en las inmediaciones de la USAC y  embajadas que cooperan con proyectos de la sociedad civil. El ambiente de intimidación gubernamental está acompañado de rumores que presagian un retorno a acciones «fascistoides», propias de los años en que Guatemala se bañó de sangre.

Fotos de Prensa Libre y del autor del escrito.