Bartolina Sisa, insigne heroína indígena

Un 5 de septiembre  del año 1782, murió Bartolina Sisa, insigne heroína indígena que fue torturada, asesinada y descuartizada por los conquistadores españoles el 5 de septiembre de 1782.

Bartolina Sisa nació el 24 de agosto de 1753 en la en la provincia Loayza del departamento de la Paz. Desde su infancia se dedicó a la comercialización de la hoja de coca, vinos y bayetas; actividades que le permitieron  independizarse y liberarse del sometimiento al que estaban condenados todos los pueblos originarios.

A los 25 años de edad se casa con Julian Apaza, quien años más tarde fue reconocido como Túpac Katari, y desde allí organizaron y dirigieron diferentes levantamientos contra el poder imperante, tras observar las injusticias cometidas por el sistema capitalista de los españoles. Al estallar la insurgencia Aymara Quechua en 1781, el nivel jerárquico de gestión fue compartida entre Tupac Katari y Bartolina en igualdad de condiciones.

Se habían cumplido 109 días del cerco Katarista, cuando el 10 de julio de 1781 los españoles recibieron refuerzos desde Charcas. Túpac Katari fue obligado a replegarse y en esta acción se produjo la captura de Bartolina Sisa, cuando la comandanta se dirigía al campamento de Pampajasi, sus mismos acompañantes la traicionaron y la entregaron al cruel Flores quien la condujo presa a la ciudad de La Paz.

Los españoles torturaron a Bartolina Sisa y le dieron el peor de los tratos, pero la mantuvieron con vida, esperando usarla como un cebo para capturar a Katari. Sin embargo, Túpac Katari no cayó en la trampa y envió a dos mensajeros para que entregaran alimentos, coca y oro a Bartolina.

El 5 de septiembre de 1782, la gran Bartolina Sisa, insobornable comandante en jefa de las fuerzas emancipatorias de las naciones originarias andinas, murió ahorcada, no sin antes sufrir una horrenda tortura física y moral, flagelada, violada, azotada, arrastrada a puntapiés en un inmenso charco de sangre.

Ya muerta Bartolina Sisa, y no conforme con ello, sus verdugos descuartizaron su cuerpo y exhibieron su cabeza y sus extremidades en distintos lugares de los ayllus y caminos donde ella resistió con su lucha. Su cabeza fue clavada en la punta de una picota, “para escarmiento de los indios”, decían sus verdugos, y la situaron en Jayujayu-Marka, hoy provincia Aroma del departamento de La Paz. Sus extremidades fueron enviadas a Tinta-Marka, una comunidad situada en la actual República del Perú, donde también fueron exhibidas en sendas picotas.

Durante su vida se destacó como Reina, Virreina y comandante en jefa de las fuerzas emancipadoras de las naciones originarias andinas, que luchó contra españoles junto a su esposo el caudillo Inca Rey de los Aymara y Virrey del Inca, Túpac Katari.

Por tal motivo, en 1983, durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América reunido en Tihuanacu, Bolivia, se declara el 5 de septiembre como el Día Internacional de la Mujer Indígena, en homenaje a esta joven guerrera que desde muy temprana edad combatió por la reivindicación de los derechos sociales y morales de los pueblos indígenas, que durante el siglo XVIII vivieron en una absoluta esclavitud.

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