A 67 años del famoso “Maracanazo”: Uruguay vence a Brasil

A 67 años del famoso “Maracanazo”: Uruguay vence a Brasil

El Mundial de Brasil de 1950 significa la gran derrota futbolística para este país. Esto luego de que uruguay venciera 2 a 1 a Brasil en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, Brasil, el 16 de julio de 1950.

Los cronistas de la fase final por el cetro de la Copa Mundial de futbol 1950 relataron en aquel momento que “la epopeya celeste, leyenda épica en los mundiales, enmudeció a 200 mil gargantas brasileñas, en 1950. Ahí estaba el silencio. Eso era el silencio. Doscientas mil almas reunidas y apenas si se sentía el silbido del viento. Y eran 200 mil almas brasileñas. De esas almas tan sensibles, que con cualquier excusa arman un carnaval”.

“Si hasta hace un minuto cantaban… Si hasta hace un minuto eran campeones mundiales de futbol… Pero hace un minuto que están en un silencio imponente. Y parece un siglo”, era la descripción de los cronistas presentes en el juego clave de la fase final por el cetro de la Copa Mundial de futbol.

Todos estaban seguros que sería Brasil quien ganaría, tanto que en 1948 (luego de ser seleccionados como sede de la Copa Mundial) decidieron edificar en Río de Janeiro un estadio de futbol, llamado “El Maracaná”, el cual tiene espacio para

el mayor de los templos del futbol. Para ello se hizo una alta inversión económica e iniciaron la construcción de una gigantesca mole circular, con espacio para 180 mil espectadores .

“Llegamos al Maracaná tres horas antes y nos aguantamos todos los gritos, las bombas y los silbatos de los brasileños. Pero fuimos antes porque teníamos hasta miedo de llegar tarde al partido y perder los puntos, por el tránsito y los festejos que había en la cancha. Cuando salimos, la cancha era imponente. Pero no nos aflojó, al contrario, el marco nos unió más. Además, íntimamente, habíamos hecho nuestro un axioma viejo como el futbol: ‘hay que respetar a todos los rivales, pero no temerle a ninguno’…” declaró el arquero Roque Gastón Máspoli en el periódico El Gráfico de Argentina en 1977.

El juego se llevó a cabo y al minuto 67, Juan Alberto Schiaffino metió el gol que le daría a Uruguay el empate con Brasil. Sin embargo, el gol de la victoria uruguaya llegó a solo 11 minutos de finalizar el partido. Alcides Ghiggia clavaría el gol de la victoria en la portería brasileña.

Quedaban 11 minutos. El entreala uruguayo, Julio Pérez, tomó la pelota a la altura de la línea media de Brasil y, en jugada de pared, se la entregó corta a Alcides Ghiggia. El puntero entró en diagonal… “Yo veía que me acercaba a los palos blancos y corría, corría… derecho al arco, pero con poco ángulo”, revivió el autor en 1977.

“Tiré con efecto. Barbosa la alcanzó a arañar. Pero no la contuvo. Me di vuelta gritando el gol y los muchachos casi me matan con los abrazos… Era una cosa extraña: solo el grito de nosotros se escuchaba, once celestes festejando ante 200.000 brasileños que no lo podían creer. ¡Éramos los campeones…!”, relató Ghiggia.

Ante esta derrota, los brasileños regresaron a sus casas y desalojaron el estadio con una rapidez que reflejaba tristeza e impotencia. Mientras tanto, Jules Rimet, presidente de la FIFA, solo se limitó a entregar el trofeo al equipo uruguayo, no hubo ceremonia, ni palabras ni himno, solo un apretón de manos.

“Cuando bajé del palco oficial, el juego estaba empatado. Cinco minutos más tarde, a la salida del túnel, un silencio sepulcral reemplazó al tumulto. No hubo himno ni discurso oficial. Me encontré solo, empujado por todas partes hasta que, con el trofeo en la mano, casi a escondidas, pude entregarlo al capitán uruguayo, estrechándole la mano sin poder decirle una sola palabra”, mencionó el presidente de la FIFA en 1950 para el periódico El Gráfico de Argentina 1977.

Desde entonces, el “Maracanazo” representa el triunfo de un equipo en el que nadie creía y la derrota del equipo de futbol más importante de la actualidad.

 

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