Universitarios guatemaltecos le apuestan al emprendimiento

Universitarios guatemaltecos le apuestan al emprendimiento

Por Dennis Orlando Escobar Galicia

En Guatemala, como en otros países latinoamericanos, cada día aumenta el número de universidades y de ofertas académicas, principalmente en las privadas.

Situación paradójica   si tomamos en cuenta que el progreso socioeconómico para la mayoría de la población no se hace visible y la oferta de mano de obra calificada es limitada.

Por otra parte, en Guatemala, la oligarquía terrateniente prefiere seguir cultivando en grandes extensiones de tierra (latifundios) y con poco desarrollo de fuerzas productivas (mano de obra poco calificada y mal pagada, así como poca inversión en tecnología moderna).

Además es tan conservadora que prefiere seguir exportando los mismos productos de siempre (café, azúcar, banano, cardamomo y hortalizas).

Pero también es poco su interés por incrementar el valor agregado en las mercancías agropecuarias y apostar por los procesos de industrialización.

Es por ello que las nuevas generaciones de universitarios guatemaltecos, principalmente de la universidad estatal y de algunas privadas con tendencia democrática, están apostando por el emprendimiento, y tienen su visión en la creación de pequeñas empresas con productos innovados y amigables con el medio ambiente.

O sea que los egresados ya no están esperando necesariamente ser contratados por las empresas privadas; y a cambio de no conseguir donde laborar o recibir una exigua remuneración a sus servicios profesionales, se están volviendo creadores y vendedores de sus propios productos.

La Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) –la única universidad pública­ de este país – con 222, 000 alumnos aproximadamente cuenta con 22 centros universitarios distribuidos a largo y ancho de todo su territorio; tiene 204 carreras en tecnicaturas y licenciaturas en diez facultades y once escuelas.

En la Facultad de Agronomía (FAUSAC), por ejemplo, en los últimos años fueron creadas dos nuevas carreras: Ingeniería en Industrias Agropecuarias y Forestales (IIAF) e Ingeniería en Gestión Ambiental Local. Las carreras clásicas de esta unidad académica son Ingeniería en Sistemas de Producción Agrícola e Ingeniería en Recursos Naturales Renovables.

La carrera de IIAF fue creada precisamente para transformar la materia prima y darle valor agregado a través de la industrialización.

Por ejemplo: ya no se trata solo de producir tomates y venderlos. El egresado de esta carrera ahora debe convertir los tomates en salsas, ensaladas u otros productos industriales. Los graduados de las carreras tradicionales también ahora están interesados en transformar lo que producen, a fin de que la cosecha, si no se vende no se desperdicie.

El Departamento de Administración y Comercialización Agrícola de dicha Facultad, ha realizado en los últimos años varias ferias del emprendimiento agrícola, en las que los estudiantes muestran su creatividad en la creación de nuevos productos y amigables con el ambiente.

En las exposiciones se ha detectado que los universitarios están manifestando una gran creatividad en la elaboración de distintos productos, cuyas características principales son: inocuos para la salud humana, amigables con el medio ambiente, hechos con nuevas materias primas, costos accesibles para la mayoría.

Entre las nuevas mercancías elaboradas por los futuros agrónomos vale mencionar: bebidas de frutas, ensaladas, mermeladas, atoles nutricionales, bocadillos elaborados de hortalizas, objetos ornamentales y muebles hechos de diferentes maderas, decorativos de mariposas y coleópteros cultivados; y una gran variedad de productos fabricados con miel de abejas, leche, chocolate y más.

Incluso hay propuestas tan ecológicas como la fabricación de escudillas de hojas de algunas plantas (tal como las que se muestran en una de las fotografías) en sustitución de las elaboradas con materiales sintéticos.

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