Las tortillas guatemaltecas

Las tortillas guatemaltecas

Por Dennis Orlando Escobar Galicia

¿Quién nacido en Guatemala no ha comido tortillas? ¡Nadie! Y es que las tortillas son parte de la vida de todo guatemalteco; es el alimento básico por excelencia que se consume necesariamente los tres tiempos de comida:   desayuno, almuerzo y cena.   También algunas personas lo consumen en la merienda (acá se le dice refacción) de media mañana o media tarde.

Las tortillas guatemaltecas, redondas y calientes como el sol, se hacen de harina de maíz (blanco, amarillo o negro) y se confeccionan a mano por diestras mujeres llamadas tortilleras, la mayoría indígenas originarias de los mayas. Al proceso de elaborarlas se le llama tortear y al lugar donde las venden se le denomina tortillería.

En las áreas rurales casi no hay tortillerías porque allí en cada casa o rancho se preparan en la cocina de sus moradores. Es en las áreas urbanas donde abundan las tortillerías y sus diestras tortilleras (también así se le dice a las que venden tortillas). En diferentes puntos de estos espacios, principalmente en las esquinas se encuentran rótulos que dicen: Se venden tortillas los tres tiempos. A decir verdad no todos dicen así, hay algunos que están escritos incorrectamente, a saber:   Se benden tortiyas los tres tienpos.  Lo cual refleja que la venta de tortillas es una fuente de ingresos para personas de bajos niveles socioeconómicos.

Bien…lo esencial de este asunto es que los guatemaltecos somos comilones de tortillas. Y aunque nuestras tortillas no son tan delgadas como las mexicanas ni tan gruesas como las salvadoreñas, son nuestro infaltable alimento cuando tenemos hambre. Así como los chinos y otros orientales no pueden vivir sin el arroz, nosotros los chapines (así se nos dice en el extranjero a los nacidos en Guatemala) no podemos vivir sin la tortilla.

La tortilla nos sirve para consumir desde frijoles, verduras, sopas, carnes,  comidas gourmet y hasta para ingerir arroz, trigo o papa. Nuestra tortilla desde sus orígenes ha sido plato, cuchara y pan. Y cuando no se tiene dinero para comprar otros alimentos basta comerse la tortilla sola o con unos granitos de sal o con unas gotitas de limón y chile.

Somos tan tortilleros (consumidores de tortillas) que en un estudio realizado por la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) se determinó que en algunas áreas de pobreza la gente prefiere vender productos que cosecha como verduras, frutas, leche y queso; y con el dinero de la venta comprar tortillas, cuando no las tiene.

Las tortillas guatemaltecas son tan baratas (de bajo precio) que con un Quetzal (equivalente a un octavo de Dólar, aproximadamente) podemos adquirir de 4 a 5 tortillas, suficientes para cada tiempo de comida.

Con mucha razón, nuestro Premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias nos llamó Hombres de maíz. Y es que a decir verdad:   sin la bendita tortilla la mayoría de la población guatemalteca estaría mucho más desnutrida.-

Categories: Destacado, Guatemala, Relato

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