Las granizadas guatemaltecas

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Por Dennis Orlando Escobar Galicia

Las granizadas en Guatemala son una bebida refrescante elaborada con hielo raspado o rallado y jarabe o sirope de varios sabores y colores.

En estos días que empieza la época más calurosa en la mayoría de departamentos de Guatemala, que bien cae una refrescante granizada.

Ya han principiado a pulular las carretas que utilizan los vendedores ambulantes de granizadas. Por doquier se les ve vendiendo su producto. Algunos están en los parques, otros en las salidas de los colegios o escuelas, y otros más en los lugares donde cansados trabajadores o estudiantes se toman un momento para el recurrente refrigerio.

En esta época calurosa se celebra la Semana Santa y como los guatemaltecos en su mayoría practican la religión católica, es común que en las procesiones religiosas, adelante o al final, vayan vendedores de granizadas ofreciendo su producto para calmar la sed de los devotos cargadores de imágenes. Pero también se refrescan con granizadas los miles de mirones que se acomodan en las calles para admirar los cortejos procesionales, algunos tan grandes que apenas caben por donde pasan.

La más proletaria de las granizadas guatemaltecas apenas lleva limón y sal o jarabe de sabor a frutas, pero últimamente también hay unas que se han aburguesado con otros ingredientes como fruta picada, leche y chocolate, y hasta algunas que contienen mariscos picados. Estas últimas son auténticos cocteles de cebiche.

Podemos decir, por tanto, que la granizada guatemalteca es pariente de la minuta salvadoreña, del raspado mexicano, de la piragua de Puerto Rico, del raspadito de Venezuela y del granizado de las costas caribeñas. Su esencia radica en que al hielo triturado, por cualquier artilugio, se le agregan diferentes sabores, olores y texturas. Incluso algunas granizadas llevan piquete, es decir: pócimas de bebidas espirituosas como cerveza y ron.

En Guatemala hay granizadas para todos los gustos, tamaños y condiciones socioeconómicas. Lo más común es ver a las personas y personitas consumiendo de pie una granizada en bolsa de plástico o en vaso desechable, pero también existen lugares donde en esta época se sirve a los comensales la demandada granizada. Así que no es raro que de repente se vean ostentosos restaurantes ofreciendo bufé o bufet de granizadas.

Cuando los veranos son bastante sofocantes todos queremos consumir granizadas, por lo que en algunas ocasiones se preparan en casa. Para su elaboración basta con tener un raspador de hielo. Una vecina, en una ocasión, compró un bloque de hielo y se puso a elaborar granizadas, fue tantas las que preparó antes que el sólido se deshiciera que salió de su casa y fue con sus colindantes a obsequiarles la bebida refrescante.

Recuerdo que un amigo, en una de esas tardes calurosas de Semana Santa, le dijo a su esposa que se prepararía unas granizadas de limón y jugo de tomate; al terminar de elaborarlas llegó la esposa y al verlas le dijo que esas no eran granizadas sino micheladas porque tenían más cerveza y jugo de tomate que hielo frappé.

¡Ah!… Que deliciosas son las granizadas guatemaltecas y más refrescantes si se les echan uno o varios chorritos de bebidas que les conté. ¡Salud!

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Categories: Guatemala, Misceláneo