¡La lucha es de todos y para todos!

¡La lucha es de todos y para todos!

Por Elvira Arellano 

Llegué a Estados Unidos indocumentada en 1997, mi lugar de residencia fue en un pequeño pueblito llamado Wapato del condado de Yakima en el Estado de Washington, llegué a vivir en una casa rodeada de manzanas, ciruelas, y nectarines. Nunca en mi vida había mirado los duraznos y manzanas tan grandes, mucho menos conocía los nectarines, para mí era bello todo a mi alrededor especialmente que llegué en el mes de septiembre donde los árboles de manzana están cargados, listos para la llamada pizca (cosecha).

 

En Wapato fue por primera vez que conocí la diversidad de personas de otros países, principalmente de filipinas dedicados a la pizca (cosecha) de vegetales, melón, sandía, pepino, calabaza, chícharo, etc. También conocí personas de Honduras, por primera vez escuché las historias de las personas que tienen que cruzar por México para llegar a los Estados Unidos buscando mejores oportunidades de trabajo para ayudar a su familia, pero también conocí por primera vez el calvario de los centroamericanos al cruzar por México, violaciones, asaltos y mutilados por “La Bestia” desde luego la gran mayoría de inmigrantes asentados en Wapato éramos oriundos de Michoacán, México.

Como a las dos semanas que llegué a los Estados Unidos, la migra realizó la primera redada en Wapato me recuerdo que me llamaron para decirme que me escondiera en la oficina, cerrara bien la puerta y no abriera a nadie ni contestara el teléfono, ese día yo estaba a cargo de uno de los niños de mi prima, fue terrible, miré sus ojitos del niño que tenía 2 años, nos escondimos en el baño de la lavandería con las luces apagadas todo en completo silencio; trataba de mantenerme tranquila para darle seguridad al pequeño Daniel, lo único que podía decirle es que estábamos ahí porque mami llegaría por nosotros, el teléfono sonaba y sonaba pero nosotros estábamos sin hacer ruido en el baño, escuchamos abrir la puerta y comenzaron mis rezos, gloria a Dios era mi prima que pasé por nosotros para llevarnos a casa.

Una semana completa estaba en casa sin trabajar, finalmente mi desesperación llegó a su límite, decidí regresar al trabajo confiando en la voluntad de Dios, todo parecía un pueblo fantasma, a la lavandería solo llegaba una o dos personas durante el día, era muy triste, yo estaba parada al lado de la puerta de la oficina por si inmigración llegaba me daba tiempo de correr y esconderme nuevamente, afuera se miraba pasar el autobús de la migra con gente, las dos o tres personas que llegaban a la lavandería contaban que la patrulla de la policía era quien guiaba a los de inmigración, en Wapato era muy conocida la “Casa Verde” ya que estaba habitada por más de 10 hombres y cuentan que ahí fue donde llegó la policía y la migra buscando a los indocumentados para arrestarlos y deportarlos.

En los Estados Unidos por décadas se ha luchado por los inmigrantes sin documentos, siendo presidente Bill Clinton, en toda la nación se estaba organizando una de muchas manifestaciones en el capitolio de Washington, D.C. por la llamada amnistía, mientras yo trabajaba en una lavandería de Wapato, familias de la comunidad se organizaban para viajar en autobús y luchar por los que no teníamos papeles, Carmen era una señora de más de 60 años ciudadana americana naturalizada, una de sus hijas residente permanente estaba casada con una persona indocumentada quien también tenía a sus dos hermanos indocumentados.

La señora Carmen estaba muy emocionada para viajar a Washington y pedir a los congresistas y senadores apoyaran y votaran a favor de una amnistía para legalizar a todos los indocumentados, la señora Carmen también esperaba que yo me beneficiaria y lograra tener mis papeles, saber que alguien estaba luchando por mí me hacía sentir alegría, finalmente no se logra la amnistía pero el gobierno de los Estados Unidos aprueba la ley 245-I para arreglar el estatus migratorio a las personas que se encontraban físicamente en los Estados Unidos antes del 21 de diciembre del 2000 y debería de aplicar no más tarde que el 30 de abril de 2001 y pagar una multa, las personas que eran elegibles deberían de ser peticionadas por su empleador o algún miembro cercano de su familia.

La hija de la señora Carmen aplicó para hacerse ciudadana y peticionar a su esposo, muchas familias quedaron fuera de la 245-I. El 20 de enero de 2001 inicia la nueva administración del presidente Bush, se esperaba que la tan anhelada amnistía se lograra como una promesa de campaña del nuevo presidente, pero ocurrió lo de los ataques terroristas del 9-11 y comenzó la cacería contra los inmigrantes indocumentados como chivos expiatorios culpando de todo lo malo que estaba ocurriendo en el país. No se permitía utilizar la palabra amnistía para no hacer enojar a los que no estaban a favor de los inmigrantes, se le cambió a reforma migratoria pero la administración Bush amparándose bajo la ley patriota bajo el programa END GAME o final del juego que decía que de 2003 a 2012 arrestarían y deportarían a los más de 12 millones de indocumentados que nos encontrábamos viviendo en los Estados Unidos.

No es fácil vivir en este país escondiéndose de la migra, es cansado estar luchando todos los días por sobrevivir en este país, con la administración del presidente Barack Obama se deportaron más de 2 millones de personas, la mayoría sin antecedentes criminales, existía la posibilidad de legislar y aprobar una reforma migratoria pero no había disposición política.

La lucha de muchos fue el beneficio de pocos, no se logró una reforma migratoria pero el presidente Barack Obama firma la acción ejecutiva DACA para los jóvenes que fueron traídos de niños por sus padres y firmó demasiado tarde el DAPA que fue parado por un juez en la corte federal, los que no entraban en ninguna categoría protestaron por haber quedado en el limbo migratorio, el 4 de marzo de 2013 hay un cambio significativo en la ley de castigo aprobada en 1996 beneficiando a conyugues, hijos solteros menores de edad y padres de ciudadanos para que esperen en el país para su ajuste de estatus.

En Familia Latina Unida nuestro hermano German ha luchado por más de 20 años es un soldado que lucha de corazón, es quien a veces cuida de nuestros pequeños mientras trabajamos, cuida a nuestros hijos cuando están enfermos, su padre en México enfermo de gravedad, lloró por la impotencia de no poder está ahí para cuidarlo, abrazarlo y decirle cuanto lo ama, German asiste a todas las marchas, protestas, vigilias, caminatas y viajes a Washington, D.C. siempre con su tambor tocando para animar al pueblo, aun sabiendo que ninguna acción ejecutiva del presidente Obama le beneficiaria, German no deja de luchar por los demás.

A mí no me beneficia el DACA ni me hubiera beneficiado DAPA pero estoy a favor de que las personas puedan tener un estatus temporal o permanente, tengo dos sobrinas gemelas, una es beneficiaria de DACA y la otra su esposo la peticionó para la residencia permanente, este domingo 3 de septiembre salimos a marchar para defender DACA y todos los inmigrantes, esperando que el presidente Donald Trump haga la mejor decisión, creemos en un América moral y seguiremos luchando por justicia para todos, DACA, TPS, Refugiados, indocumentados, somos un solo pueblo, luchamos para que personas como German también puedan beneficiarse de un estatus legal. ¡Esta lucha es de todos y para todos!

 

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