Medio año de show cuántico y nada de obras

Por Marcela Aguiñaga

El 24 de noviembre se cumplieron 6 meses del nuevo gobierno. Medio año de insultos, persecución, traición, deslealtad, quejas, censura y nada de obras.

Han pasado más de 300 días en los que no se ha creado una sola plaza de trabajo, no se ha construido ni una casa, no hay verdaderos incentivos para una real activación de la economía; al contrario de eso, el Licenciado Moreno pretendió coartar el derecho a progresar, al intentar gravar impuesto a la renta al bono navideño de las familias ecuatorianas de clase media, lo que hubiera significado un verdadero retroceso en materia laboral.

Son más de 24 semanas de permanentes contradicciones, y hechos que rayaron en lo ridículo como la supuesta “cámara oculta” que resultó no estar conectada a ningún dispositivo, como afirmó la Fiscalía; entre otros sucesos cantinflescos que luego fueron desmentidos, como afirmar que “no hay tal mesa servida, esa es la pura y neta verdad”; pues no ha sido ni tan neta ni tan pura, porque hace poco el Fondo Monetario Internacional dijo estar sorprendido de manera favorable por un crecimiento mayor al pronosticado de la economía ecuatoriana en 2017.

Ésta, también ha sido la temporada de “respirar aires de libertad”, en la que paradójicamente se nos ha insultado y descalificado con epítetos peyorativos a quienes hicimos campaña para que gane las elecciones; donde la incongruencia ha sido protagonista de algunos episodios: un señor que públicamente dice que empieza a odiar a quienes votaron por él, también a sus compañeros de Alianza PAIS, y aún así se aferra a no dejar la presidencia del Movimiento, ¿Por qué lo hace? ¿Si tanto le molesta AP cuál es el afán de permanecer en el cargo que perdió?

Si nosotros somos “lo odiados”, lo ideal sería que vaya con su “flaco querido”, y así pueda cristalizar sus anhelos, tal como lo manifestó en una carta pública el primer mandatario, ya que según él “ya no necesitan de la clandestinidad, ni de la noche para gritarle al mundo lo que decían con la brocha”.

Evidentemente ya no hay tal clandestinidad, porque ya no se ocultan; pues no solo le gritan al mundo falsedades y desinformación del proceso histórico que fue su garantía para llegar a la presidencia; sino que esa brocha ha teñido de los colores más oscuros este medio año, tratando de opacar la luz de un líder innegable que está a miles de kilómetros del Ecuador.

Hoy mediante una consulta mañosa se trata de inhabilitar la postulación de quién él mismo calificó como el mejor presidente de la historia del país; la desesperación lo llevó a públicamente demandar de la Corte Constitucional un dictamen favorable de las 7 preguntas para Consulta Popular. Sin embargo, dando una bofetada a la institucionalidad democrática del país, mediante decretos convocó a consulta saltándose el dictamen constitucional, lo que representa un claro atentado al estado de derecho.

Han asesinado la independencia de instituciones alegando que los plazos estaban vencidos, lo que es una falacia. Intentan comparar el caso la Concordia con el actual, ¿o es estrechez mental, o la desesperación los hace decir cualquier cosa? No es comparable la decisión limítrofe de un cantón, con una reforma constitucional, ¡debemos estar alerta ante estos atropellos!

Y eso que había expresado su compromiso de “mantener el respeto a la independencia y respeto a cada institución”, lo que nos hace pensar 3 cosas: 1) Tiene un concepto del respeto distorsionado, 2) Sus asesores jurídicos son de tercer rango y sin preparación, 3) Le teme a su mayor opositor y quiere apropiarse de todos los órganos de control.

Algo nos ha quedado claro: “la consulta va”, y va sin dictamen de la Corte Constitucional, va “a como pinte”; y por su puesto, la consulta va de la mano de lo peorcito que ha parido este país; los Bucaram, Lasso, MPD, entre otros.

Podrán secuestrar instituciones, amordazar medios; pero no suprimir el cariño de todo un pueblo hacia un líder histórico. Sin duda, el tiempo se encargará de poner las cosas en su lugar, principalmente para quienes vendieron su conciencia y abrazaron la traición por intereses personales.

Ahora resta pensar qué vendrá en los siguientes meses. ¿Qué hará cuando termine de tomarse las fotos inaugurando las obras del anterior gobierno? ¿Avanzará el descalabro de la institucionalidad del estado? ¿Llegarán paquetazos económicos? ¿Se mantendrá la luna de miel con la partidocracia una vez acabada la consulta popular?

Unos cuántos cuánticos no podrán tapar el sol con un dedo, peor con las mangas; ¡demos resistir!, y no permitir que nos arrastren al viejo país; ese lleno de oprobio, vergüenza e indignidad.

¡Nuestra Revolución Ciudadana se respeta y no es cualquier pendejada!

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