En Guatemala: manguito verde anuncia fin de año e inicio de uno nuevo

Por Dennis Orlando Escobar Galicia

¡Ya empezó el 2018 en Guatemala¡ De eso no cabe ni la menor duda para quienes observamos a plenitud el paisaje urbano, principalmente en los mercados donde se comercia lo que se come y lo que se vende.

Guatemala, al igual que la mayoría de países latinoamericanos, es un país tropical en donde abundan las más importantes y apetecidas especies vegetales, y las frutas son de las más deseadas. El mango, fruta de varias especies del género Mangifera, especialmente Mangifera indica, es una de esas frutas más producidas y consumidas, a tal grado que es considerado un bocado de dioses y no dioses. Esto en lenguaje popular quiere decir que lo comen pobres, medianeros y ricachones. Cada quien se lo come a su gusto y dependiendo de su situación socio-económica, lo importante es que la esencia es ese fruto de forma peculiar y que se llama mango.

Acá en Guatemala desde finales de diciembre se observan manguitos verdes o tiernos tímidamente en los mercados -en virtud de que por la fecha resaltan otros vegetales- ofreciéndose a posibles consumidores. Están entre otros vegetales degustados para esa fecha la manzana, la piña, la uva, el membrillo…todos los que el ponche navideño requiere.

Los mencionados manguitos son temerosos de ser expuestos porque aún son chiquitos, unos aún recién nacidos. Los chiquitos manguitos se sonrojan fácilmente porque los vendedores para que los compradores vean que son apetecibles les quitan su ropaje verde y los dejan desnuditos, enseñando su piel blanquiverde.

Pero nomás termina el año viejo e inicia el nuevo, los mercados hacen resaltar a los manguitos tiernos como anunciando el principio de un nuevo ciclo. Vendedores y compradores hacen un festín de la venta de mango tierno. Y como inician las actividades escolares en las salidas de colegios y escuelas pululan los vendedores de mango porque para los pequeños es una delicia el consumo de manguitos tiernos. Además porque su precio no es muy alto: una bolsita de ensalada de manguito verde cuesta cinco quetzales, menos de un dólar.

El mango verde o tierno es un aperitivo que despierta el apetito a todo aquel que sabe degustar su acidez aderezada con limón y sal. Hay quienes cuando ven a alguien comiendo mango verde se les ensaliva la boca e inmediatamente salen en busca de una venta de mangos. Las personas que están en el extranjero suspiran cuando evocan las ensaladas de mango verde.

El consumo de mango verde o tierno es propio de muchos países latinoamericanos, aunque el denominador común es consumirlo con sal y limón en algunos lugares le agregan diferentes aderezos o condimentos.

En Guatemala y el resto de países centroamericanos se consume preferentemente con sal, limón, picante y en algunos casos le agregan consomé para sopas y salsas como la inglesa. La característica especial de la ensalada de mango verde de Guatemala es que le echan polvo de pepita (semilla de calabaza que se utiliza para elaborar la pepitoria).

Las personas que pelan los mangos verdes son bastante diestras porque para ello necesitan peladores o cuchillos muy afilados. Los manguitos ya pelados los parten en cuadritos o en julianas, pero también hay quienes no los cortan, les introducen un palillo en donde estuvo la ramilla que lo sostenía y le echan encima los aderezos.

¡Salud con manguitos verdes! En algunos lugares donde venden bebidas alcohólicas por estas fechas agradan a los parroquianos con boquitas o tapas de mango verde. ¡Salud!

 

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