Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) de Guatemala renace con dirigencia femenina, con civismo y valores democráticos

Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) de Guatemala renace con dirigencia femenina, con civismo y valores democráticos

Por Dennis Orlando Escobar Galicia

Después de casi veinte años de estar silenciada y copada por un grupúsculo de pseudoestudiantes, la casi centenaria AEU (fundada en 1920) ha salido nuevamente a las calles con gallardía para protestar por los desmanes de la clase politiquera guatemalteca, caracterizada por la corrupción y el irrespeto a la mayoría de la población.

La nueva actitud de la AEU, ahora presidida por una joven estudiante, se evidenció el pasado 20 de septiembre cuando convocó a todos los universitarios a marchar desde las diferentes universidades y converger en la Plaza de la Constitución exigiendo la renuncia del presidente de la República y los diputados que se niegan a quitarle la inmunidad jurídica para que sea investigado por actos de corrupción.

Los estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), quienes forman parte de la AEU, fueron los que más participaron en dicha marcha. A ellos se sumaron profesores, trabajadores de los diferentes niveles, así como también egresados de la tricentenaria casa de estudios, la única pública de dicho país centroamericano.

La marcha multitudinaria de la AEU, encabezada por Lenina García, se caracterizó por su civismo, el cual fue aplaudido por los miles de guatemaltecos que se congregaron en el recorrido de la marcha. En la organización hubo grupos de orden para evitar que infiltrados causaran daños a las personas y sus bienes; también se formaron comisiones de primeros auxilios, abastos y limpieza.

En el camino y en los mítines de la plaza enarbolaron miles de banderas patrias, lanzaron consignas contra la corrupción y la democratización del Estado. Además alzaron creativas pancartas relacionados con la protesta y entonaron el himno nacional y canciones de crítica al actual estado de cosas.

«La AEU está moralmente obligada a ser crítica y propositiva para se tenga un gobierno democrático, en virtud de que somos la única universidad pública que se sostiene con los impuestos de la mayoría de la población», expresó la secretaria general de la AEU.

Vale mencionar que en el 2015 la población guatemalteca salió a las calles a exigir la renuncia de su presidente y vicepresidente, después de que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público los denunciaron por actos de corrupción y crímenes de Estado. Actualmente el general Pérez Molina y la vicepresidenta Roxana Baldetti están en prisión.

El actual presidente, Jimmy Morales, aprovechando la coyuntura se presentó como un nuevo político con el eslogan «Ni corrupto ni ladrón». Morales ganó las elecciones y negoció con otros politiqueros para tener mayoría de diputados en el Congreso de la República. Meses después se le señaló de haber recibido dinero ilícito para el financiamiento de su partido político y de recoger un cuantioso «bono de responsabilidad y riesgo» otorgado anómalamente por el Ejercito de Guatemala.

El presidente Morales, uno de los mandatarios con mayor salario en Latinoamérica, en los últimos días se ha empecinado en expulsar del país al Comisionado de la CICIG, Iván Velásquez, y en obstaculizar que la justicia se encargue de investigarlo por los actos de corrupción que le han señalado.

La AEU, entones, resurge en la actual crisis política que sufre Guatemala; por lo que la población demanda que los estudiantes sancarlistas asuman su papel histórico y una vez más, como lo hicieron en la revolución de 1944 y en las jornadas de agosto de 1962, se aúnen a la mayoría de la población en la construcción de un Estado guatemalteco sin corrupción e impunidad y en beneficio de las mayorías.

 

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