Pejezombie o chairo, y el daño a AMLO

Por Sanjuana Martínez 

La defensa de Andrés Manuel López Obrador, su esposa Beatriz Gutiérrez y Morena no debe caer en el fanatismo. El único afectado con actitudes intolerantes y de hostigamiento es Andrés Manuel López Obrador.

¿Qué quiere decir Pejezombie o Chairo? Para algunos es una palabra peyorativa, para otros, es un orgullo serlo. La verdad es que, el significado de ambas palabras, se asocia a la falta de autocrítica y el desprecio a quienes piensan diferente.

No existe una definición completa, lo que si existe es un ejército de personas que interactúan en redes sociales para denostar, atacar, hostigar, insultar e incluso amenazar, a todo aquel que se atreva a criticar a Lopez Obrador y su entorno.

La acepción de ambas palabras es amplia. Para otros, un pejezombie o chairo es cualquier seguidor de López Obrador, pero se equivocan. A sus seguidores les llaman “pejistas” o “morenistas”. En cambio, el pejezombie, insulto o palabra que discrimina, es aquel que se siente ofendido por cualquier critica a su líder, entorno o partido.

Y escribo esto, porque desde años, varios de mis compañeros periodistas con los que coincido o no coincido en la concepción del quehacer periodístico, han sido víctimas de una auténtica jauría de pejezombies por criticar a AMLO. Finalmente, los pejezombies se ponen al nivel de los llamados peñabots. Los opuestos siempre se atraen.

Para sorpresa de algunos colegas, yo también he sentido en varias ocasiones la furia de los pejezombies, pero como este país no nos da tregua y hay cosas más importantes que investigar, nunca antes me había puesto a analizar la acción coordinada y orquestada de esta gente que se dedica a descalificar e insultar a quienes no coinciden en su fanatismo.

El último ataque fue cuando critiqué a la cantante o cantora, como ella misma se define, Beatriz Gutiérrez, esposa de López Obrador. Y la critiqué porque no creo que ese sea su papel. Beatriz es una escritora, historiadora, intelectual bastante capaz como para reducirla a cantante. Entiendo, que su participación en el documental fue para mostrar ese lado personal y romántico de la pareja. Sin embargo, pienso que ese aspecto se debe quedar en el ámbito personal, en la esfera íntima. También critiqué que tuviera sus ojos cerrados durante 4 minutos y medio que cantaba, pero me contestaron muy enfadados diciendo que era por la emoción. En fin, pienso que no era necesario hacer ese numerito artístico de la canción “El Necio” compuesta por Silvio Rodríguez.

La verdad, los ciudadanos hemos quedado hastiados de la aristeada de las primeras damas o cónyuges de los presidentes. Escribí un tweet diciendo que los mexicanos ya habíamos tenido una actriz (Angélica Rivera) una pianista (Carmen Romano, quien por cierto, se llevaba su piano de cola en las giras internacionales, claro, a cargo del erario) y ahora una cantante o cantora como Beatriz Gutiérrez. Mi comentario era sarcástico, pero no gustó a los fanáticos de AMLO.

Durante unos días sufrí una avalancha de descalificaciones, insultos y hasta amenazas por haberme atrevido a tocar el nombre de Beatriz: “eres una vendida del PRIAN”, “eres una marihuana igual que tú amo el loco de Fox”, “eres una guarra disfrazada”, “espero que te dejen de dar dádivas”, “eres una pseudoperiodista”, “no eres especialista en música, eres una lesbiana”, “soy pejezombie y jamás volveré a comprar tus libros”, “envidiosa porque no cantas tan bien como Beatriz”, “haces critica de lavadero y superficial”, “porque no criticaste a Michel Obama que también cantaba y bailaba”, “pierdes objetividad por criticar algo frívolo como el canto”, “pendeja, pide perdón”, “qué decepción, eres una misógina por criticar a otra mujer”, “discúlpate, acepta que te equivocaste, idiota”, “estúpida, escribes bajezas mal intencionadas y venenosas”… en fin, fueron cientos de mensajes, imposible señalarlos todos.

Y quiero aclara algo, como periodista he dedicado mi tiempo y espacio a criticar a los gobiernos en el poder, y en lo que corresponde a los partidos en la oposición. Si AMLO llegase a gobernar, evidentemente lo criticaré y analizaré sus errores, sus fiascos y excesos de poder.

Por tanto, me parece importante advertir que mi trabajo es ese. Mi concepción del periodismo va dirigida en ese camino: “el periodismo es crítica, lo demás es propaganda”. Nunca he escrito un artículo alabando a AMLO, pero a muchos aplaudidores del sistema, les molesta que ocupe mi tiempo criticando a los gobiernos en turno, un compromiso con la verdad que seguirá marcado mi trabajo.

Creo que los fanáticos, les llamen como les llamen, le hacen mucho daño a AMLO. El culto a la personalidad de un líder es muy peligroso. No se debe caer en el activismo radical. Morena se dice un movimiento inclusivo, por tanto, se deben respetar todas las formas de pensar, las ideologías de los demás, aunque no se comparta. La defensa de la libertad de expresión es fundamental para cualquier movimiento social y político. Traicionar ese principio es traicionarse a sí mismos.

Sobre la participación de Beatriz Gutiérrez en los documentales “Esto soy”, sigo criticando la poca o nula percepción de género. Ella aparece preparando el desayuno y la mesa, para que los hombres se sienten a comer o bien cantándole una de sus canciones favoritas a su esposo; en lugar, de aparecer también en su faceta profesional de escritora.

Seguramente, esta critica cosechará insultos de “feminazi” o cualquier otra barbaridad, pero creo que la lucha por la equidad y la igualdad, pasa precisamente por no seguir ofreciendo los mismos estereotipos de la mujer ni de las cónyuges de los políticos.
Si usted se define como pejezombie o chairo, primero aclare si está de acuerdo en el ataque, insulto y hostigamiento por no pensar igual. Si es usted una persona respetuosa de las formas diferentes de pensar, entonces, piénselo antes de autodenominarse así. Y si lo hace como sarcasmo, bienvenida sea su critica y la mía.

Aquellos que no soportan la critica contra su líder, les tengo una noticia: vienen tiempos de critica, guerra sucia, ataques y mucho más, esto es solo el principio.

Sinembargo

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