Jóvenes con artritis por lesiones

Jóvenes con artritis por lesiones

La osteoartritis no es una enfermedad que solo padecen las personas mayores


Por Jane E. Brody
New York Times News Service

Cuando una persona físicamente activa se lesiona una articulación –sobre todo, una tan fundamental, como la rodilla o el tobillo–, una de las primeras cosas en que piensa, o incluso la primera, probablemente es: “¿Qué tan pronto podré hacer de nuevo mis actividades?”.

Sin embargo, este tipo de lógica podría establecer las bases para un doloroso problema crónico años más tarde: osteoartritis postraumática.

Con el apuro de volver a las actividades normales, ya sea como parte de un equipo profesional o un deporte de alto rendimiento, o simplemente a una actividad recreativa como trotar o el tenis, es tentador acortar la rehabilitación requerida para permitir que la articulación se recupere por completo. Sin embargo, una recuperación adecuada, que tenga medidas de rehabilitación con el objetivo de reforzar estructuras que apoyan la articulación lesionada, es esencial para maximizar su estabilidad, reducir el riesgo de sufrir una lesión de nuevo y evitar un daño irreparable en la articulación.

Además, no tiene que ser una persona de la tercera edad para pagar el precio de que los tejidos que ayudan a proteger esa articulación no se regeneren. Los estudios han mostrado que cuando un adolescente o un adulto joven sufren una lesión en la rodilla, por ejemplo, normalmente en los rayos X aparece evidencia de artritis dentro de la década posterior a la lesión.

Como lo explicó un equipo de ortopedistas y especialistas en rehabilitación de la Universidad de Iowa, “la investigación reciente sugiere que el daño agudo en las articulaciones que ocurre al momento de una lesión inicia una secuencia de sucesos que puede provocar daño articular progresivo en la superficie”. Eso implica el deterioro de la superficie del hueso y los tejidos adyacentes que amortiguan y estabilizan los huesos de una articulación como la rodilla; esa es la artritis.

La osteoartritis afecta a millones de personas en el mundo y esa cifra crecerá con el aumento de la obesidad, el énfasis actual en la actividad física de por vida y el envejecimiento de la población. Es un padecimiento degenerativo de las articulaciones que ocurre cuando se desgasta el cartílago protector en el extremo de los huesos y a menudo también en la superficie de ellos, lo cual provoca dolor, rigidez, inestabilidad e incapacidad que pueden interferir con el trabajo y la movilidad, así como disminuir la calidad de vida.

Un futuro con lesiones

El equipo de Iowa señaló que la artritis terminará por desarrollarse en más del 40% de las personas que se lesionan gravemente los ligamentos (las bandas estabilizadoras que sirven de conexión entre los huesos), los meniscos (los cartílagos en forma de media luna que amortiguan la rodilla y otras articulaciones) o la superficie de una articulación. Por ejemplo, las personas que han sufrido un traumatismo en una rodilla tienen de tres a seis veces más probabilidades de desarrollar artritis en esa rodilla. Incluso sin haber sufrido una lesión grave, el impacto altamente repetitivo en una articulación puede dañar el cartílago articular.

Al reconocer lo común que es esta situación, un prestigioso grupo de entrenadores de atletas hizo un llamado para enfocarse más en la prevención y el manejo de la artritis postraumática entre las personas físicamente activas. Aunque los entrenadores deportivos por lo general trabajan con jugadores profesionales y atletas de alto rendimiento, también lo hacen en clínicas de terapia física y rehabilitación donde a menudo ven deportistas recreativos con daños en las articulaciones.

En un consenso publicado en la revista especializada Journal of Athletic Training se estableció que la artritis ya no debe considerarse como un padecimiento que solo afecta a las personas mayores.
“Cada vez hay más evidencia que demuestra que los adultos jóvenes y de mediana edad también están sufriendo osteoartritis”, indicaba. “Más de la mitad de los adultos con osteoartritis sintomática de rodilla son menores de 65 años”.

Elementos de riesgo

Joseph M. Hart, un entrenador de atletismo que realiza investigaciones clínicas en la Universidad de Virginia, y sus colegas escribieron en la revista: “Un atleta de 17 años que se desgarra el ligamento cruzado anterior podría desarrollar osteoartritis antes de cumplir 30 años, lo que podría provocarle dolor crónico e incapacidad”. El daño a este ligamento, en el centro de la rodilla, es la lesión más común entre los atletas jóvenes, sobre todo, entre las mujeres, escribieron.

El riesgo de lesión de una persona puede reducirse con la evaluación y el tratamiento de la disminución de la fuerza, el equilibrio y la estabilidad muscular, dijo Hart en una entrevista. Sin embargo, agregó, “no todas las lesiones se pueden prevenir y, a menos que la lesión inicial se trate adecuadamente, puede provocar lesiones adicionales a la misma articulación o a otras”, lo que aumenta la probabilidad de que la artritis se desarrolle a edades tempranas.

Jeffrey B. Driban, un entrenador deportivo del Centro Médico Tufts, en Boston, dijo que una de cada tres personas que sufren una lesión en el ligamento cruzado anterior “tendrá evidencia de osteoartritis al realizarse rayos X dentro de los siguientes diez años”, sin importar que la lesión se repare quirúrgicamente.

Driban y los coautores señalaron que algunos deportes –el fútbol, las carreras de larga distancia de alto nivel, el levantamiento competitivo de pesas y la lucha– se asocian con un riesgo más elevado de lesiones de rodilla. Quienes practican deportes y sufren una lesión de rodilla pueden minimizar el riesgo de volver a lesionarse y de padecer artritis si no se apuran a regresar a sus actividades ni intentan aguantar el dolor mientras juegan.

 El Observador
Categories: Misceláneo, Salud