Kunayala, comarca indígena de los kunas

Más de 300 islas conforman el Archipiélago de San Blas o Kunayala, donde están enclavados los indios kunas, un grupo étnico que ha luchado por su supervivencia cultural. 


El “dule mola” es la vestimenta de las kunas compuesta por el saburete o falda, una manta amplia estampada; la mola o morra, blusa confeccionada por ellas, con bordados creativos; el `musue’ un pañuelo que llevan en la cabeza, y el `wini’, abalorios que se colocan en las piernas y los antebrazos (lo que llamamos chaquira), elaborados por las kunas, formando diversos dibujos, y permanecen con ellos hasta que se deshacen (unos dos meses) y luego se lo colocan.

No falta la argolla en la nariz, haciendo un orificio a partir de la niñez. La lengua de sus habitantes es el dulegaya. Sus chozas están fabricadas de cañas blancas y techadas de penca de palma.

Duermen en hamaca, que son traídas de Colombia en pequeños barcos utilizando el trueque, también en otros productos de primera necesidad, como aceite, sal, gasolina, cayucos, café, azúcar y el coco (ogob), que es la mercancía principal de la comunidad, constituyéndose en el único fruto para el intercambio, mientras que para los colombianos resulta de gran valor, ya que lo utilizan en la extracción del aceite.

También llegan otros barcos de la ciudad de Colón con comestibles que compran con el producto de sus ventas de molas y mariscos. Su comida tradicional es el dulemasi, un caldo de leche de coco con víveres dentro y lo acompañan de pescado.

Listín Diario