El 4 de julio se conmemora el nacimiento del Dr. Esteban Laureano Maradona (Esperanza, 4 de julio de 1895 – Rosario, 14 de enero de 1995) quien fue un médico que se preocupó por los más humildes y olvidados del monte formoseño, atendió a los aborígenes, a los leprosos, a los más pobres sin cobrar honorarios.

Además fundó una colonia, una escuela y escribió libros.
En tres ocasiones fue propuesto para el premio Nobel, sin obtenerlo. Sí recibió un diploma de honor internacional de Médicos por la Paz. Rechazó recompensas, premios y tentadoras ofertas laborales que provenían especialmente del Paraguay, en aras de los objetivos que se había propuesto alcanzar en aquel pequeño poblado formoseño.

Se negó a percibir una pensión vitalicia que por decreto le otorgaba el gobierno de Formosa y fundamentó su decisión al sostener que curar, educar y ayudar a los indígenas, era una obligación moral que le debía a la Patria y a la humanidad.


En 1986 su mala salud lo obligó a alejarse del lugar para vivir en Rosario con un sobrino. Allí falleció a los 99 años. Y la fecha de su nacimiento, 4 de julio, fue declarada por ley Día del Médico Rural.


Su vida austera y sacrificada es un muestrario de virtudes que prefirió ejercer antes que gozar de un próspero buen pasar. Su pensamiento se sintetiza en una frase que le pertenece: “Se ha dicho que vivir en austeridad, humilde y solidariamente, es renunciar a uno mismo. En realidad es realizarse íntegramente en la dimensión humana para la cual ha sido creado”.

 

Diario Norte