Cuentos del Arañero. Gente honrada

Cuentos del Arañero. Gente honrada

Hugo Chávez Frías

Historias de familia

Gente honrada

Recuerdo que compraba a veces a crédito. Nosotros vivíamos de lo que nos daba mi papá, que era maestro por allá en un monte. ¡Imagínense un sueldo de cien bolívares! Mi abuela hacía dulces, vendíamos arañas, tabletas, majarete, dulce de coco, y frutas. Vendíamos muchas frutas porque el patio, donde yo fui un niño feliz, era un patio lleno de árboles frutales de todo tipo y de eso vivíamos.

Había tiempos difíciles cuando la abuelita no podía hacer el dulce. Yo le decía a Luis Alfonso, el bodeguero, donde compré toda la vida: “Luis Alfonso, vengo a fiar un bolívar de plátano”. Y él anotaba ahí, porque estábamos pasando por una situación difícil. Pero luego me ponía las pilas, como decíamos. Mi abuela hacía doble dulces, yo vendía más rápido y le pagábamos la locha o el bolivita que nos había dado fia’o Luis Alfonso. La gente humilde es honrada.

Cuentos del Arañero 

Categories: Cuento, Literatura, Venezuela