Atol Blanco: bebida prehispánica que perdura en Guatemala

Por Dennis Orlando Escobar Galicia

El Atol Blanco es una bebida caliente hecha, indudablemente, de maíz. No en balde Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura 1967, llamó a sus coterráneos: Hombres de Maíz. Casi toda la culinaria guatemalteca contiene maíz.

El atol o atole hecho de masa de maíz es una bebida que se consumía desde antes que los españoles vinieran a Guatemala. Y no obstante los años y sucesos transcurridos la bebida continúa siendo parte de la gastronomía de casi todos los nacidos en este territorio situado en el istmo centroamericano. Lo degustan todas las edades y todas las condiciones socioeconómicas, aunque definitivamente en mayores cantidades las personas de más bajos ingresos porque su hechura y compra está al alcance de los más pobres bolsillos.

El Atol Blanco además de delicioso es de alto contenido proteínico y en regulares cantidades aplaca el hambre y evita la desnutrición. Bien común es escuchar en las clases populares, cuando ven a un gordito, la expresión: «Suficientes tazones de Atol Blanco te estás tragando para que te esté creciendo la panzota».

Los guatemaltecos consumen a diario la deliciosa bebida, en virtud de que se vende en casi todos los mercados de áreas urbanas y rurales, incluso se merca en calles y esquinas de lugares en donde laboran empleados de la construcción, de la mecánica y de otras profesiones populares. Es común que a la hora de la merienda (aquí llamada refacción) hombres y mujeres cansados de la faena repongan energías consumiendo uno o varios tazones de barro conteniendo el atol. La bebida la acompañan con otra delicia de la cocina guatemalteca, saber: tacos, tostadas o chuchitos (tamalitos de maíz, envueltos con las tusas que cubren las mazorcas de maíz).

Hay quienes recomiendan consumir Atol Blanco, bien pero bien caliente, después de los excesos de bebida en un día de juerga. Por ello es habitual ver a los engomados (los que sufren la resaca o cruda) con un tazón de atol blanco en sus manos. «Ese atol humeante debe estar cargado de chile y limón», dicen los expertos bebedores.

En lo personal (quien esto suscribe) tengo un pariente de dieciséis años aficionado al consumo de Atol Blanco. Cuando salimos a recorrer las calles de la ciudad me pide que lo lleve a los mercados a beber Atol Blanco para catar las diferentes hechuras. ¡Lujo de patojo (muchacho)!. Mientras que otros, a su edad, piden que uno los lleve a comer comida chatarra de conocidas marcas transnacionales.

¿Cómo se prepara el Atol Blanco)

Se pone a cocer la masa de maíz sazón con suficiente agua y se bate constantemente hasta que esté bien cocido. En seguida se vierte el contenido en un tazón de barro u otro recipiente que sea hondo. Luego se le echa sal, pepitoria, chile cobanero (de Cobán, Guatemala), limón y una cucharada de frijoles cocidos. Y…¡Salud!

Las actuales generaciones le están agregando algunas pócimas de frituras (snacks) que anuncian en los instrumentos mediáticos, pero a decir verdad esas ya son conductas alienantes que se adquieren a través de la publicidad.

 

 

 

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