La minería marcó la historia de Zaruma

La minería marcó la historia de Zaruma

La minería marcó la historia de Zaruma Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo

Reverberos, máscaras antiguas, lámparas, y más herramientas para buscar oro se exhiben en esta patrimonial pinacoteca.

Por Carlos Novoa

Pocos cantones de Ecuador cuentan con una dualidad geográfica, climática, agrícola, gastronómica, arquitectónica y cultural como Zaruma.

Ubicado a 83,5 kilómetros de Machala, capital de la provincia de El Oro, esta localidad orense es muy particular. Pese a que el mapa político de Ecuador la ubica en la región litoral, es una población ubicada a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Aquello la diferencia de cantones como Machala, El Guabo y Huaquillas, localidades costeras.

No obstante, Zaruma es una  localidad con un inmenso valor para esta provincia y el país. En 1990 el Ministerio de Educación y Cultura la declaró Patrimonio Cultural de Ecuador, por la insuperable conservación de su herencia arquitectónica que data del siglo XVII. Es una de las urbes más antiguas del país, fue fundada en 1595, en la que existen más de 2 centenares de viviendas coloniales, por lo cual, además es uno de los principales destinos para los aficionados del turismo patrimonial.

Museo Municipal Entre 1896 y 1950, la minería fue la principal actividad productiva en el cantón, por su incalculable riqueza en oro. Pese a que tras este lapso la explotación continuó a menor escala, se la considera la época dorada de la minería en Zaruma. A fin de conservar la historia de este y otros aspectos de la ciudad e instruir a las nuevas generaciones, fue creado el Museo Municipal, lugar donde reposan cerca de 2.000 objetos antiguos, entre ellos artículos arqueológicos, etnográficos, vestigios de culturas precolombinas, imágenes religiosas y muestras de herramientas de la labor minera.

Está ubicado en el Centro Histórico de la urbe, en la calle 9 de Octubre, a pocos metros del Parque Central, y al interior de un antiguo edificio que data de 1909. Diego Armijos, técnico de la Unidad Municipal de Turismo, destaca la relevancia de este espacio para la historia nacional. “El museo abre sus puertas por primera vez el 17 de julio de 1974, fecha en la que se celebraba el Séptimo Festival Nacional del Café, en la administración municipal de Gonzalo  Rodríguez.

Desde su apertura fue considerado un invaluable registro cronológico de los hechos que dejaron huella en Zaruma, así como muestrario arqueológico, etnográfico y rincón de leyendas antiguas”. Muchos de los objetos que allí se exhiben pertenecen a la época republicana (1830-1859). Varias placas conmemorativas que penden de las paredes dan la bienvenida a cientos de visitantes que llegan cada semana.

En ellas se relata la historia de las 2 fundaciones del cantón (en 1549, por el capitán Alonso de Mercadillo, fundador de Loja y Zamora; y la segunda en 1595,  por el capitán Damián Meneses), además de las características geográficas y climáticas de la localidad. A continuación se encuentran las muestras arqueológicas con vestigios de las culturas cañari e incásica, vestimentas típicas de la Costa, Sierra  y Amazonía, como también prendas de la influencia europea. “Cada mes se realizan recorridos con estudiantes de escuelas y colegios locales a fin de reforzar sus conocimientos históricos y arquitectónicos”, menciona Juan de Dios González, maestro de la localidad.

Fernando Pineda, encargado del museo, es quien dirige a los grupos de visitantes que llegan cada semana en igual número desde la Costa y la Sierra. Él efectúa una breve explicación de los objetos en exhibición y a la vez sugiere los mejores ángulos para hacer fotografías. “Al continuar el paseo por la pinacoteca, nos encontramos con una vitrina en la que se guardan vasijas, hachas, cuencos, piedras y más objetos de los indígenas que vivían aquí antes de la llegada de los españoles y que han ido apareciendo en las excavaciones mineras”.

En la misma sala, donde aún se conserva el fuerte olor a madera de guayacán, material que recubre el piso, está la exhibición de minerales. Pequeños trozos de material pétreo, cuarzos, cristales y otros, se muestran al interior de una enorme estantería. “Los expertos ingleses, franceses y norteamericanos, que llegaron por la ‘fiebre del oro’, como se denominaba popularmente al deseo impetuoso de hallar el mineral más valioso del planeta, hacían análisis de miles de muestras de metales y minerales que encontraban en sus excursiones.

Algunas de esas muestras forman parte hoy del museo”. Artículos varios En la sala contigua reposan la primera y segunda máquina de escribir que llegaron a la frontera sur, de marca Underwood y adquirida por el Municipio de Zaruma el 13 de julio de 1913, en 225 sucres cada una. Por tal razón la visita al lugar  es obligatoria para numismáticos, filatélicos, cronistas y antropólogos del país.

La historiadora riobambeña Mireya Salinas detalla: “En 2005 un grupo de coleccionistas e historiadores llegamos al cantón con el propósito de reforzar nuestros conocimientos sobre propiedad patrimonial, vestigios arqueológicos y herramientas antiguas; el recorrido finalizó en la pinacoteca y lo allí aprendido sirvió para la redacción de varios textos históricos, 2 tesis así como para reforzar las enseñanzas históricas de varios docentes de todo el país”. A 20 pasos de allí se pueden observar artículos con que los exploradores extranjeros buscaban oro en las rudimentarias minas que se abrían cada semana, el siglo pasado.

“Los reverberos eran esenciales para iluminar las cuevas, así como los extintores, por si había un incendio; y las máscaras para proteger el aire que respiraban. Conservamos un ejemplar de cada uno”, agrega el encargado de la pinacoteca. Para finalizar el recorrido, nada mejor que conocer los paisajes antiguos y arte pictórico local. Esto es posible gracias a la extensa exhibición de retratos de personajes ilustres de la ciudad y provincia, autoridades, lugares turísticos y por supuesto minas antiguas, que existen en el museo. Allí, además, es posible apreciar la excelente conservación que ha tenido el centro histórico de Zaruma, en los últimos 100 años. (I)

Siete ilustres zarumeños son honrados en la sala fotográfica  A fin de perennizar la memoria de 7 personajes destacados de Zaruma, en la pinacoteca se exhiben sus bustos y retratos. Ellos son: José Jara Aguilar (Chasito Jara), quien desde muy pequeño incursionó en la música, para después formar grupos musicales, como dúos, tríos y cuartetos, conocidos en todo el país. Miguel Sánchez fue un sacerdote jesuita, especializado en Inglaterra y Francia en Filosofía y Letras, miembro de la Real Academia Española, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Sociedad Bolivariana y destacado maestro universitario. Además, están Ernesto Castro, Luis   Crespo, Guillermo Maldonado,    Reinaldo Espinoza y Moisés Hidalgo, quienes fueron ilustres docentes, religiosos y científicos. (I)

Datos

Desde 1998 Zaruma consta en la lista indicativa de la Unesco para ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. El nombre de la urbe deriva de las voces kichwa: sara (maíz) y huma (cabeza). Después Saruma se empezó a escribir con Z tomando el vocablo castellano Zaruma. Fue poblada por diferentes grupos étnicos, entre ellos los paltas, garrochambas y chaparras, todos pueblos precoloniales y preincaicos que tras la llegada de los  españoles fueron subyugados. (I)

Categories: Cultura, Ecuador, Reportaje