Cómo se construye un lector: 6 preguntas a María Teresa Andruetto

Cómo se construye un lector: 6 preguntas a María Teresa Andruetto

La gran escritora argentina autora de “Stefano”, “Trenes” y “Veladuras”, entre otros libros para niños y jóvenes, da algunas respuestas sobre las condiciones para iniciar a un chico en el hábito de la lectura. El Estado, asegura, es un actor fundamental en esta tarea.

1- ¿Existen niños lectores y niños que no lo son?

-Por supuesto que sí existen niños o adultos que leen y otros que no, ya que la condición de lector no es algo mágico, ni algo que sucede por sí mismo, sino una construcción cultural que necesita de un cierto contexto e implica siempre de algún modo un traspaso o una colaboración de unos a otros.

2- ¿Cómo se construye la identidad lectora? ¿Es un hábito más?

-Me parece que no es un hábito más, de hecho no es un hábito como puede serlo lavarse los dientes o aprender a levantarse temprano porque no se trata sólo de una costumbre sino de algo mucho más complejo, que necesita enriquecerse con la frecuencia, con algo de disciplina, pero que atraviesa de una manera intensa a la persona, la atraviesa en su intelecto, sus emociones, su deseo, su toma de conciencia sobre algunos asuntos, su grado de experiencia vital.

3- ¿Por qué hay niños más lectores que otros?

-Porque unos niños han sido, en ese aspecto, más privilegiados que otros, ya sea porque se criaron en contextos con mayor acceso a los libros, con modelos lectores a la mano, con posibilidades de comprar libros o de asistir a bibliotecas, o con todo eso junto. Si eso o parte de eso está, se llega a la escuela ya con un cierto bagaje lector. Si eso no está, la construcción lectora depende sólo de la escuela.

4- ¿Un simple libro puede activar ese hábito o es necesaria una “animación” más intensa?

-Un libro es capaz de mover una conciencia, nunca es un simple libro sino un libro potente, poderoso. Eso por una parte. Por la otra, volverse lector es un camino en el que un potencial lector se encuentra con otros que ya son lectores, generalmente con adultos que tienden una mano o las dos manos, y ofrecen libros, buenos libros, libros oportunos para los momentos que ese chico o ese joven está viviendo. No se trata de un milagro, ni de algo azaroso (aunque puedan existir algunos casos en los que un chico que vive en un mundo sin libros se trasforme porque un libro llega de modo casual a su vida), se trata de una construcción, algo del orden de la formación de una persona, algo del orden de la educación, ya sea que lo hagan padres, hermanos o tíos, ya sea que lo hagan los maestros y profesores, como sucede en los casos en los que ese bagaje familiar previo no está. Justamente por esa razón es necesario apoyar y sostener la labor de maestros y profesores con buenos libros en las escuelas, con buenos sueldos para que ellos mismos puedan comprar libros, con espacios de capacitación y espacios para compartir lecturas y hablar acerca de libros dentro y fuera de la escuela.

5- ¿Cómo ve la realidad de la lectura en los niños y en los jóvenes? ¿Leen más, menos o igual que lo que leíamos antes?

-En los últimos años, con las compras estatales de libros para las escuelas, con el Plan Nacional de Lectura y la mayor capacitación lectora a los maestros, hubo, creo yo, un crecimiento en la condición lectora, siempre a punto de perderse cuando se retiran esos recursos. Pero la pregunta es ambigua, ¿quién es ese “nosotros” que refiere?, ¿qué edad tienen esos “nosotros”? ¿qué condición social, económica y cultural tuvieron esos “nosotros” cuando eran niños? Porque no todos los niños y jóvenes de este país tuvieron ni tienen la misma condición social, cultural, económica, geográfica y por ende tampoco tienen la misma condición lectora. Ahora, si nos preguntamos si hay más o menos niños y jóvenes que han ingresado al mundo de la lectura, diría que con esas acciones más inclusivas que referí, especialmente con las compras estatales de libros para las escuelas públicas del país, hubo mayor inclusión de nuevos lectores a la sociedad, con lo que eso implicaba también para el crecimiento de la industria editorial, de la imprenta, de las librerías. Muchas de esas acciones de inclusión han caído y es indispensable que se activen y recuperen en la indispensable relación entre Estado, Lectura y Educación.

6- ¿Qué es ser animador o activador de lectura? ¿Es algo ligado a la educación?

-No me gustan las palabras animador o activador, da la sensación de algo mecánico, una suerte de activismo lector, como si dijéramos que con pedir u ordenar que lean, leerán. Creo que la construcción de una sociedad (más) lectora es una cuestión de Estado. Es parte de la educación pública de un país. Y entonces no pienso en activadores ni fomentadores, sino que pienso en maestros lectores capaces de crear condiciones para que un niño o un joven se convierta también él en lector.

Infobae

Categories: Argentina, Cultura, Entrevista