Defensa de Violeta Parra

Defensa de Violeta Parra

 

(Chillán, 1914) Poeta chileno que, junto con Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Vicente Huidobro, está considerado uno de los grandes de la poesía de su país, y una de las mayores voces de la lírica latinoamericana.

 

Terminó el bachillerato en su población natal y se trasladó a Santiago para graduarse como profesor de mecánica teórica y matemáticas. Con una beca del Institute of International Education estuvo durante tres años en la Universidad de Brown, en Estados Unidos. De vuelta a su país fue nombrado director interino de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile (1948) y un año más tarde, gracias de nuevo a una beca, esta vez del Consejo Británico, se trasladó hasta Inglaterra, donde permaneció dos años más.

En 1951 regresó a su país para seguir con su labor docente en la Universidad, hasta que la Fundación Gugenheim le condujo de nuevo a Estados Unidos con el objeto de continuar sus estudios en el campo de la física, lo que le supuso una intensa actividad investigadora que no le impidió desarrollar el ejercicio poético.

Inició su labor literaria en 1937, con la publicación de Cancionero sin nombre, aunque ya en 1935 había aparecido el cuento Gato en el camino, en La Revista Nueva. El Cancionero sin nombre fue relegado por el propio autor a su prehistoria poética, aunque destaca por su estilo antihermético, en el ámbito de una corriente que propugna el retorno a la claridad expresiva.

De 1954 es Poemas y antipoemas, su obra fundamental, compuesta por tres partes: Cantos a lo humano, Poemas y Antipoemas. En esta obra abandonó su poesía hasta entonces simbólica y desesperanzada por otra más folclórica, irónica, de acentos escandalosos y muy vinculada a la realidad. El libro fue acogido como una obra revolucionaria en el ámbito de la poesía hispanoamericana de aquellos años. Sobre todo en Chile, dominado entonces por el tono solemne y grandioso de Neruda, el coloquialismo del autor significó un profundo cambio e introdujo un modelo alternativo, abierto a la ironía y el humorismo. La antipoesía planteaba una reacción contra la función metafísica de la poesía y su sacralización y se adhería a una línea fundamentalmente antirromántica, comprometida políticamente y desmitificadora.

A partir de allí se le conoció como el antipoeta por excelencia, lo que tuvo confirmación en La cueca larga (1958). Esta obra, que alude en su título al ritmo musical chileno por excelencia, desarrolla el tono antirretórico y popular, abriéndose a las canciones, también debido a la relación del poeta con su hermana, la célebre cantautora Violeta Parra.

La década de 1960 fue especialmente activa en cuanto al número de publicaciones de Parra y brillante por sus aciertos. Versos de salón (1962) cambió el sujeto pasivo de los antipoemas por un sujeto activo, muy agresivo y delirantemente enérgico; Discursos, que apareció el mismo año, fue publicado de forma conjunta con Pablo Neruda. Le siguieron Manifiesto (1963) y Deux Poèmes (1963), en edición bilingüe en francés y castellano.

Canciones rusas (1967) es más elaborado, y alterna la antipoesía con la recuperación del lirismo con un neosimbolismo intimista. En 1969 la publicación de Obra gruesa permitió reunir en un solo volumen la “antipoesía” del autor, con la incorporación de nuevos textos. Ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de Literatura, que le consagró definitivamente.

Artefactos (1972) inaugura una nueva etapa de su obra: es un libro en forma de caja, que contiene decenas de postales en las que se establece una contraposición entre palabra e imagen. El punto en común de estos textos es la exasperación del sarcasmo, que intensifica su efecto gracias al estilo epigramático. Alrededor del poeta empezaron a manifestarse algunas voces de desacuerdo, precisamente por la ironía feroz que a veces parece lindar con el cinismo. Las polémicas se hicieron más encendidas después de los dramáticos acontecimientos de 1973, cuando el autor fue acusado de mantener una postura ambigua respecto a la dictadura militar.

La última fase de su poesía está representada sobre todo por Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1977), seguida de Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1978). Inspirándose en un personaje extravagante de la actualidad chilena, el poeta creó a través de esta pantalla un efecto de extrañamiento. Al mismo tiempo, estas obras atestiguan la relación constante del autor con el mundo popular, del que extrae continuamente elementos sugerentes, en formas renovadas. La compilación Hojas de Parra (1983-1996) y Poemas para combatir la calvicie (1996) son sus más recientes publicaciones.

Nominado muchas veces sin éxito para el premio Nobel, recibió en cambio muchos otros como el Internacional Juan Rulfo, el Prometeo de Poesía, el Municipal de Santiago, el Juan Said de la Sociedad de Escritores de Chile, el del Sindicato de Escritores de Chile, el Bicentenario y, en el 2001, el X Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Además, su trabajo poético ha sido estudiado en varias de las más importantes universidades de Estados Unidos, donde se han filmado incluso dos películas sobre su vida y su obra, partiendo de varios de sus recitales.


Nicanor Parra 

Defensa de Violeta Parra

 

Dulce vecina de la verde selva

Huésped eterno del abril florido

Grande enemiga de la zarzamora

Violeta Parra.

 

Jardinera

…………. locera

………………….. costurera

Bailarina del agua transparente

Árbol lleno de pájaros cantores

Violeta Parra.

 

Has recorrido toda la comarca

Desenterrando cántaros de greda

Y liberando pájaros cautivos

Entre las ramas.

 

Preocupada siempre de los otros

Cuando no del sobrino

…………………………… de la tía

Cuándo vas a acordarte de ti misma

Viola piadosa.

 

 

Tu dolor es un círculo infinito

Que no comienza ni termina nunca

Pero tú te sobrepones a todo

Viola admirable.

 

Cuando se trata de bailar la cueca

De tu guitarra no se libra nadie

Hasta los muertos salen a bailar

Cueca valseada.

 

Cueca de la Batalla de Maipú

Cueca del Hundimiento del Angamos

Cueca del Terremoto de Chillán

Todas las cosas.

 

Ni bandurria

…………….. ni tenca

…………………………. ni zorzal

Ni codorniza libre ni cautiva

solamente tú

………………. tres veces tú

………………………………… Ave del paraíso terrenal.

Charagüilla gaviota de agua dulce

Todos los adjetivos se hacen pocos

Todos los sustantivos se hacen pocos

Para nombrarte.

 

Poesía

………. pintura

…………………. agricultura

Todo lo haces a las mil maravillas

Sin el menor esfuerzo

Como quien se bebe una copa de vino.

 

Pero los secretarios no te quieren

Y te cierran la puerta de tu casa

Y te declaran la guerra a muerte

Viola doliente.

 

Porque tú no te vistes de payaso

Porque tú no te compras ni te vendes

Porque hablas la lengua de la tierra

Viola chilensis.

 

¡Porque tú los aclaras en el acto!

 

Cómo van a quererte

…………………………. me pregunto

Cuando son unos tristes funcionarios

Grises como las piedras del desierto

¿No te parece?

 

En cambio tú

………………… Violeta de los Andes

Flor de la cordillera de la costa

Eres un manantial inagotable

De vida humana.

 

Tu corazón se abre cuando quiere

Tu voluntad se cierra cuando quiere

Y tu salud navega cuando quiere

Aguas arriba!

 

Basta que tú los llames por sus nombres

Para que los colores y las formas

Se levanten y anden como Lázaro

En cuerpo y alma.

 

¡Nadie puede quejarse cuando tú

Cantas a media voz o cuando gritas

Como si te estuvieran degollando

Viola volcánica!

 

Lo que tiene que hacer el auditor

Es guardar un silencio religioso

Porque tu canto sabe adónde va

Perfectamente.

 

Rayos son los que salen de tu voz

Hacia los cuatro puntos cardinales

Vendimiadora ardiente de ojos negros

Violeta Parra.

 

Se te acusa de esto y de lo otro

Yo te conozco y digo quién eres

¡Oh corderillo disfrazado de lobo!

Violeta Parra.

 

Yo te conozco bien

………………………. hermana vieja

Norte y sur del país atormentado

Valparaíso hundido para arriba

¡Isla de Pascua!

 

Sacristana cuyaca de Andacollo

Tejedora a palillo y a bolillo

Arregladora vieja de angelitos

Violeta Parra.

Los veteranos del Setentaynueve

Lloran cuando te oyen sollozar

En el abismo de la noche oscura

¡Lámpara a sangre!

 

Cocinera

…………. niñera

………………….. lavandera

Niña de mano

……………….. todos los oficios

Todos los arreboles del crepúsculo

Viola funebris.

 

Yo no sé qué decir en esta hora

La cabeza me da vueltas y vueltas

Como si hubiera bebido cicuta

Hermana mía.

 

Dónde voy a encontrar otra Violeta

Aunque recorra campos y ciudades

O me quede sentado en el jardín

Como un inválido.

 

Para verte mejor cierro los ojos

Y retrocedo a los días felices

¿Sabes lo que estoy viendo?

Tu delantal estampado de maqui.

 

Tu delantal estampado de maqui

¡Río Cautín!

…………….. ¡Lautaro!

………………………… ¡Villa Alegre!

¡Año mil novecientos veintisiete

Violeta Parra!

Pero yo no confío en las palabras

¿Por qué no te levantas de la tumba

A cantar

………… a bailar

………………….. a navegar

En tu guitarra?

 

Cántame una canción inolvidable

Una canción que no termine nunca

Una canción no más

………………………… una canción

Es lo que pido.

 

Qué te cuesta mujer árbol florido

Álzate en cuerpo y alma del sepulcro

Y haz estallar las piedras con tu voz

Violeta Parra

 

Esto es lo que quería decirte

Continúa tejiendo tus alambres

Tus ponchos araucanos

Tus cantaritos de Quinchamalí

Continúa puliendo noche y día

Tus toromiros de madera sagrada

Sin aflicción

………………. sin lágrimas inútiles

O si quieres con lágrimas ardientes

Y recuerda que eres

Un corderillo disfrazado de lobo.


de Obra gruesa (Santiago, Universitaria, 1969)


UChile 

Categories: Chile, Literatura, Poesía