No más feminicidios

No más feminicidios

Por Elvira Arellano

La primera vez que me atreví a recorrer la frontera sur entre México y Guatemala fue a finales de septiembre de 2010, para recibir a la caravana de madres centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos en México, madres provenientes de Honduras y una mamá de El Salvador.

El compañero activista Rubén Figueroa y yo fuimos comisionados por el Movimiento Migrante Mesoamericano y el Tribunal Permanente de los Pueblos en Movimiento para recibir a las madres y darles el acompañamiento de búsqueda por la ciudad de Tapachula y Arriaga, Chiapas, contando con el apoyo y acompañamiento del padre Heiman Vázquez del albergue Hogar de la misericordia, en Arriaga.

Llegamos el 2 de Noviembre, en México se celebra el día de los fieles difuntos, las madres visitaron el panteón donde se encuentran los migrantes enterrados en fosas comunes en calidad de desconocidos, todos hombres, las madres les llevaron flores, les rezaron y también les lloraron como solo una madre lo hace por sus hijos.

La puerta de entrada a México más conocida es Tapachula, Chiapas considerado un paraíso sexual donde más mujeres y niñas son secuestras, violadas y obligadas a prostituirse en bares que operan legalmente o bares clandestinos que funcionan en complicidad con las autoridades locales.

Es un secreto a voces que la trata de personas en México tiene una red desde la frontera sur hasta la frontera norte, uno de los principales destinos es Tijuana, Baja California, México, el Estado mexicano lo sabe pero se hacen de la vista gorda porque también obtienen su jugosa ganancia, en los tiempos electorales más de uno de los dueños de estos bares hace su pequeña aportación al candidato o puede ser el candidato dueño de uno de estos bares.

La caravana continua con su camino hacia Ixtepec Oaxaca donde son recibidas las madres por el Padre Alejandro Solalinde en el albergue hermanos en el camino, las madres utilizan las plazas públicas para marchar y hacer su exposición de fotografías de sus hijos desaparecidos, y es que la mayoría de las personas que se buscan son mujeres, ¿por qué las mujeres?

Según Amnistía Internacional 8 de cada 10 mujeres son violadas en México, pero el Estado mexicano no cuenta con registros sobre las mujeres migrantes desaparecidas, son las organizaciones de la sociedad civil, padres de los albergues para migrantes y activistas quienes acompañan a estas madres en la demanda de exigir justicia para encontrar con vida a las mujeres migrantes, según Rubén Figueroa del Movimiento Migrante Mesoamericano 4 de cada 10 personas que buscan las madres son mujeres, ya que la mayoría que emigran son hombres, no se cuenta con una cifra oficial.

La caravana sigue los pasos de la ruta migratoria y el estado de México es paso obligado para los migrantes y para las madres que buscar a sus desaparecidos y, es que a partir de 2008 por primera vez las madres llegan hasta Ecatepec de Morelos y la colonia Lechería en Tultitlán de Mariano Escobedo, en 2010 la caravana da sus primeros frutos ya que una de las pioneras de la caravana de madres hondureñas la señora Emeteria Martínez logra encontrar a su hija con vida en Ecatepec después de 20 años desaparecida.

Y es precisamente Ecatepec donde más feminicidios ocurren, el actual gobernador Eruviel Ávila, priista oriundo de San Pedro Xalostoc, municipio de Ecatepec, a hecho caso omiso de las denuncias de mujeres desparecidas y feminicidios ocurridos siendo dos veces presidente municipal de Ecatepec, dos veces diputado local y actualmente Gobernador del Estado de México.

Y pareciera que es el estado donde no pasa nada y es precisamente eso lo que busca el gobernador Eruviel Ávila callar a toda costa los secuestros, violaciones y asesinatos a mujeres y niñas con la ayuda de FGJEM (Fiscalía General de Justicia del Estado de México) y medios de comunicación que están al servicio del Estado para callar la verdad.

El caso más sonado en 2014 fueron los 21 cuerpos encontrados en un canal de aguas negras en Ecatepec 16 de ellos eran mujeres, el gobierno intentó por todos los medios ocultar la verdad.

Después de las recientes elecciones del 4 de junio precisamente mientras el personal del Ministerio público de la FGJEM (Fiscalía General de Justicia del Estado de México) se encontraban muy ocupados al servicio del Estado para ser parte del robo del siglo con todas sus mañas, la elección e imponer al delincuente Del Mazo sucesor de Eruviel Ávila, para seguir ocultando la verdad sobre los feminicidios de mujeres y niñas en el Estado.

La familia de la niña Valeria estaba buscando ayudar para encontrarla, la niña Valeria de tan solo 11 años de edad fue secuestrada, violada y asesinada cobardemente en el municipio de Nezahualcóyotl, estado de México, precisamente en el mismo estado pero en diferentes localidades 4 mujeres más estaban siendo asesinadas.

El gobierno del estado ha sido culpable de estos feminicidios, con todos los millones que roban y fondos que desvían, no tienen los mecanismos de investigación, búsqueda y justicia para las mujeres y niñas, no existe una base de datos para agresores sexuales y no existe datos de ADN para identificar y castigar a violadores y asesinos, solo existe un Estado podrido en corrupción y primer lugar en feminicidios, un gobierno mañoso, mafioso y asesino que busca ocultar la verdad.

Aún tengo la esperanza de que el pueblo seguirá luchando para que la elección del Estado de México se cuente voto por voto, casilla por casilla para demostrar al gobierno priista corrupto que la maestra Delfina ganó la elección y puede gobernar de una forma diferente en beneficio del pueblo, tengo la esperanza de que la maestra Delfina trabajará para que el estado de México sea un Santuario para los migrantes centroamericanos principalmente para los más vulnerables: mujeres y niñas migrantes.

Actualmente la caravana de madres centroamericanas viene a México cada año en busca de sus hijos desparecidos, madres provenientes de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, el Movimiento Migrante Mesoamericano recibe y da el acompañamiento a las madres. ¡No más feminicidios!

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